Nuevas normas para el reciclaje de buques: ¡el Convenio de Hong Kong entra en vigor!

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Bremerhaven analiza nuevas normas para el reciclaje de buques cuando el Convenio de Hong Kong entre en vigor el 26 de junio de 2025.

Bremerhaven diskutiert neue Standards für Schiffsrecycling, während die Hongkong-Konvention am 26. Juni 2025 in Kraft tritt.
Bremerhaven analiza nuevas normas para el reciclaje de buques cuando el Convenio de Hong Kong entre en vigor el 26 de junio de 2025.

Nuevas normas para el reciclaje de buques: ¡el Convenio de Hong Kong entra en vigor!

Ya sea en el agua o en el puerto, los barcos suelen tener una vida llena de acontecimientos a sus espaldas. Después de unos 30 años de servicio, muchos de ellos recurren a la prensa de chatarra, especialmente en la región del sur de Asia, donde el desguace suele realizarse en condiciones difíciles y peligrosas. Pero el cambio es inminente: el 26 de junio de 2025 entrará en vigor el Convenio de Hong Kong, cuyo objetivo es establecer nuevas normas para el reciclaje de buques en todo el mundo. Cómo estrella Según lo informado, esto no sólo mejora la seguridad laboral y la protección del medio ambiente, sino también la transparencia en el proceso de reciclaje.

Un elemento importante del convenio es el pasaporte para sustancias peligrosas, que se exige a todos los buques desmantelados. Este pasaporte enumera todos los materiales peligrosos instalados en el barco, como el amianto u otras sustancias tóxicas. Además, los astilleros que realicen el reciclaje deberán estar certificados. Esto es para garantizar que puedan cumplir con los estándares necesarios de seguridad y protección del medio ambiente.

La realidad en el sur de Asia

No se pueden ignorar las terribles condiciones que prevalecen en los patios de reciclaje. Cómo ZDF Según se informa, en Bangladesh y otros países trabajan trabajadores no capacitados, a menudo sin ropa protectora. Allí la playa se convierte en una planta de reciclaje, lo que no sólo supone un riesgo para la salud, sino que también supone una gran carga para el medio ambiente. El año pasado se produjeron nueve muertos y numerosos heridos en estos astilleros. Las personas allí enfrentan riesgos para la salud que se ven exacerbados por el contacto con materiales peligrosos como el amianto.

Cada año se retiran del servicio alrededor de 700 barcos en todo el mundo, y alrededor del 90% de ellos terminan en el sur de Asia. El año pasado, sólo 25 de 409 buques comerciales transoceánicos vendidos en la UE fueron reciclados, mientras que 255 se vendieron directamente al sur de Asia, según Stern. Esto plantea la pregunta: ¿Por qué el proceso de reciclaje no ocurre más en nuestros propios puertos?

Un nuevo capítulo para el reciclaje de buques

El Convenio de Hong Kong es un paso en la dirección correcta, pero existe la preocupación de que la mejora requerida no sea suficiente. Los críticos se quejan de que el convenio no prohíbe el controvertido método de varado, en el que los barcos son desmantelados directamente en la playa. Queda por ver si estas regulaciones son realmente suficientes, especialmente porque el número de barcos que deben reciclarse podría aumentar en los próximos años.

En Alemania, la economía marítima podría beneficiarse de esto. Los primeros barcos se reciclarán pronto en Emden, y los cargueros más pequeños tomarán la iniciativa. Una gran oportunidad no sólo para mejorar la protección del medio ambiente y las condiciones laborales, sino también para conservar materiales valiosos como el acero en la región y utilizarlos para nuevos barcos u otras industrias.

El potencial es enorme: con un viejo carguero se podrían recuperar decenas de miles de toneladas de acero. Dado que aproximadamente el 80% de las necesidades de acero en Bangladesh ya se cubren con el reciclaje, el reciclaje alemán también podría ser interesante para la industria nacional.

Un diálogo más profundo sobre la implementación de la Convención de Hong Kong es esencial para dar forma al futuro marítimo de manera sostenible. Después de todo, no sólo necesitamos una buena mano para el transporte marítimo, sino también para los océanos del mundo.