Ataque a paramédico: ¡un hombre le escupe en Mannheim!

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Un hombre de 67 años escupió a un paramédico en Mannheim, mientras los servicios de emergencia se enfrentan a una violencia cada vez mayor.

Ein 67-Jähriger bespuckt in Mannheim eine Sanitäterin, während Einsatzkräfte mit zunehmender Gewalt konfrontiert werden.
Un hombre de 67 años escupió a un paramédico en Mannheim, mientras los servicios de emergencia se enfrentan a una violencia cada vez mayor.

Ataque a paramédico: ¡un hombre le escupe en Mannheim!

Un incidente en Mannheim ha vuelto a poner de relieve la violencia contra los socorristas. El miércoles 9 de julio de 2025, alrededor de las 21:30 horas, se produjo un ataque agresivo en el puesto de rescate de la calle “Auf dem Sand” por parte de un hombre de 67 años que escupió directamente en la cara a un paramédico de 27 años. Este brutal incidente, que según vierneheim-online.de llamó a la policía, muestra cuán peligrosa se ha vuelto la vida cotidiana para los trabajadores de los servicios de emergencia.

La paramédica y su colega estaban ocupados dando marcha atrás a la ambulancia cuando de repente el hombre golpeó las ventanillas del vehículo. La distracción provocó que el conductor chocara levemente contra una puerta del pabellón de vehículos, lo que provocó daños en las luces azules. Después del primer ataque, el hombre de 67 años se acercó nuevamente y volvió a escupir específicamente al paramédico. La policía tuvo que intervenir y arrestar al hombre, pero fue liberado al poco tiempo. Se espera un cargo de agresión.

Un problema de frecuencia alarmante

El incidente ha sacado a la luz una realidad preocupante, tal y como documentan diversos estudios. Los servicios de emergencia se enfrentan cada vez más a ataques; Según un estudio de la Cruz Roja Alemana, casi todos los empleados denuncian al menos un incidente en doce meses. Más del 40% experimenta únicamente abuso verbal, mientras que un tercio experimenta violencia tanto verbal como física.

La humillación verbal es particularmente común; El 18,4% de los socorristas están expuestos a insultos y abusos verbales al menos una o dos veces por semana. En tres cuartas partes de los casos, son los propios pacientes quienes se convierten en perpetradores. También se producen agresiones físicas como golpes o patadas; más del 31% de los socorristas sufren empujones o ataques similares.

Las consecuencias psicológicas

Las causas subyacentes son complejas. Un creciente sentimiento de derecho por parte de los pacientes a menudo se identifica como un desencadenante de la agresión. El psicólogo Prof. Dr. Dirk Richter ha descubierto que las agresiones pueden incluso provocar un trastorno de estrés postraumático (TEPT). Alrededor del 15 al 20% de quienes han sufrido una agresión grave tienen un alto riesgo de sufrir trastorno de estrés postraumático, lo que destaca la importancia de una atención de seguimiento específica. También en este caso surge la pregunta de cómo pueden los empresarios cumplir su deber de diligencia e introducir medidas preventivas adecuadas.

Para aumentar la seguridad de los servicios de emergencia son necesarias medidas de protección, como formación para reducir la tensión y cursos de formación específicos, como se indica en las recomendaciones de sicherer-rettungsdienst.de. Además, hay que mejorar las estructuras de comunicación entre las distintas partes implicadas, desde el centro de control hasta los propios socorristas.

Este incidente y los desafíos que plantea son una llamada de atención urgente. Los empleados de los servicios de emergencia no sólo merecen nuestro reconocimiento, sino también nuestro apoyo para que puedan realizar sus peligrosos trabajos de forma segura y profesional.