Alborotadores con cuchillos: ¡La policía de Gütersloh trabaja constantemente!

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Un hombre de 45 años se amotinó en Gütersloh, activó la alarma de incendio y tras la intervención policial ingresó para recibir tratamiento psiquiátrico.

Ein 45-jähriger Mann randaliert in Gütersloh, löst Feueralarm aus und wird nach Polizeieinsatz zur psychiatrischen Behandlung eingewiesen.
Un hombre de 45 años se amotinó en Gütersloh, activó la alarma de incendio y tras la intervención policial ingresó para recibir tratamiento psiquiátrico.

Alborotadores con cuchillos: ¡La policía de Gütersloh trabaja constantemente!

El sábado por la tarde, un hombre de 45 años de Gütersloh causó un gran revuelo cuando alrededor de las 16:30 horas activó la alarma de incendio en el distrito de Holzheide. Según testigos presenciales, golpeó puertas y ventanas y también empuñó un cuchillo. Alertar a la policía provocó una operación tensa, ya que el hombre ofreció una resistencia considerable, golpeando y pateando a los agentes de policía mientras intentaba ser detenido. Después de una breve pero violenta discusión, la policía finalmente logró controlarlo y ponerlo bajo custodia.

Pero eso no es todo: a las 19.55 horas. Hubo otro incidente en su domicilio, donde volvió a amotinarse y amenazó a sus vecinos con un cuchillo. La segunda vez la policía intervino e intervino de nuevo, lo que finalmente llevó al hombre a ser ingresado en una clínica psiquiátrica. La policía de Gütersloh ya ha iniciado una investigación contra el hombre de 45 años. Los antecedentes exactos de su comportamiento aún no están claros, pero este tipo de incidentes ponen de relieve los desafíos que enfrentan los servicios de emergencia todos los días.

Estrés psicológico para los servicios de emergencia.

Las condiciones a las que se enfrentan los servicios de emergencia en varias ciudades, como por ejemplo en Maguncia, suelen ser estresantes. Los bomberos de Maguncia, por ejemplo, no sólo se enfrentan a operaciones cotidianas, sino también regularmente a suicidios e intentos de suicidio. Los servicios de emergencia están acostumbrados a interrumpir su tiempo libre y reaccionar rápidamente cuando los vecinos hacen una llamada de emergencia, pero la salud mental a menudo queda en el camino. Según Michael Ehresmann, portavoz de los aproximadamente 600 bomberos de Maguncia, afrontar operaciones traumáticas como, por ejemplo, la búsqueda de cadáveres, genera una presión psicológica adicional.

Un ejemplo son las aperturas de puertas de emergencia que ocurren cada dos o tres días, y los bomberos a menudo se enfrentan a la aterradora realidad de que muchos de los encontrados llevaban muertos semanas o meses. En el servicio de bomberos se hace mucho hincapié en la necesidad de hablar de estas experiencias. También hay casos en los que los bomberos necesitan ayuda psicológica debido a las desgarradoras operaciones.

Sensibilidad y aceptación de uso.

A pesar de la gran aceptación que gozan los bomberos de Maguncia, los servicios de emergencia suelen estar bajo presión. Especialmente cuando los transeúntes filman operaciones, se produce un estrés adicional. La situación se complica aún más cuando llegan los bomberos y una persona todavía está viva, pero luego muere. Aunque salvar vidas es el objetivo principal, no se puede subestimar el costo emocional.

En general, el panorama que surge es el de operaciones cada vez más intensas y a menudo traumáticas que afectan tanto a la policía como a los bomberos. Si bien los servicios de emergencia trabajan incansablemente para mantenernos a salvo, también es importante tomar en serio su estrés psicológico.