La crisis climática se avecina: ¡La Dieta de Salud Planetaria como nueva respuesta!

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Un nuevo informe de la Comisión EAT-Lancet advierte que los sistemas alimentarios no pueden detener el calentamiento global. Investigar el impacto de la producción de alimentos en el clima y los cambios dietéticos recomendados.

Der neue Bericht der EAT-Lancet-Kommission warnt, dass Ernährungssysteme die Erderwärmung nicht stoppen können. Erforschen Sie die Auswirkungen von Nahrungsmittelproduktion auf das Klima und die empfohlenen Ernährungsänderungen.
Un nuevo informe de la Comisión EAT-Lancet advierte que los sistemas alimentarios no pueden detener el calentamiento global. Investigar el impacto de la producción de alimentos en el clima y los cambios dietéticos recomendados.

La crisis climática se avecina: ¡La Dieta de Salud Planetaria como nueva respuesta!

La producción actual de alimentos es uno de los principales contribuyentes a la crisis climática: representa alrededor del 30% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, según un nuevo informe de la Comisión EAT-Lancet. Incluso con una transición energética a gran escala, quedará claro que los sistemas alimentarios difícilmente podrán limitar el calentamiento global a 1,5 grados. Johan Rockström, director del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, enfatiza la urgencia de transformar los sistemas alimentarios para lograr un sistema climático seguro. Un buen paso en esta dirección podría ser este Dieta de salud planetaria que, si se adoptara ampliamente, podría prevenir alrededor de 15 millones de muertes prematuras cada año en todo el mundo.

¿Qué incluye esta dieta? La Dieta de Salud Planetaria se basa en una rica variedad de alimentos: muchas frutas, verduras, cereales integrales, nueces y legumbres, acompañados de un consumo moderado de productos animales, mientras que el consumo de carnes rojas debe limitarse a una porción de 4 onzas por semana. Esto está en línea con las recomendaciones de la Comisión EAT-Lancet, que pide una reducción del 53% de los gases de efecto invernadero distintos del CO2 procedentes de la agricultura, emitidos principalmente por los rumiantes. Según el informe, ajustar la dieta puede reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector alimentario hasta en un 15%.

Modelos a seguir y exigencias

Las recomendaciones de la Comisión se basan en la creencia de que un sistema alimentario climáticamente neutro es posible en principio, pero requiere inversiones y esfuerzos masivos. Además de cambiar a dietas basadas en plantas, el informe también pide reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos y promover prácticas agrícolas sostenibles. Alto Mensajero de la Selva Negra Los estándares agrícolas actuales son inadecuados para mantener los límites planetarios y las cadenas de suministro necesitan reformas fundamentales.

Otro aspecto interesante del informe es su predicción de que para 2050, prácticamente todo el mundo podría tener acceso a alimentos saludables y culturalmente apropiados si las naciones trabajan juntas a nivel mundial. La visión de la Comisión apunta a garantizar que 9.600 millones de personas puedan comer de manera nutritiva y equitativa, sin dañar más el medio ambiente. cnn informa que es necesario repensar la producción y distribución de alimentos para lograr estos objetivos.

Cambios a largo plazo

En tal escenario, los precios de los alimentos podrían caer alrededor de un 3%. Al mismo tiempo, la Comisión pide que los subsidios a la carne y los lácteos se reorienten hacia los alimentos de origen vegetal y que se graven los alimentos no saludables. La experiencia demuestra que es de esperar una resistencia de las industrias cárnica y láctea, similar a informes anteriores. Se necesita urgentemente un replanteamiento en la sociedad, y particularmente entre el 30% más rico, que representa más del 70% de los impactos ambientales de la producción de alimentos.

Un sistema alimentario seguro y sostenible requiere no sólo un cambio en los hábitos alimentarios de las personas, sino también un compromiso colectivo con condiciones de trabajo justas y el apoyo de los pequeños agricultores. La Comisión EAT-Lancet trabaja en recomendaciones nutricionales adaptadas regionalmente para satisfacer las necesidades de diferentes culturas y poblaciones. El desafío es grande, pero no se debe subestimar el potencial: ¡depende totalmente de nosotros lograr que algo suceda!