La burocracia aplasta a la panadería tradicional: ¡120 años de historia al final!
La tradicional panadería Discher en Öhringen cerrará en agosto de 2025 debido a la burocracia y la falta de personal. Se perderán 50 puestos de trabajo.

La burocracia aplasta a la panadería tradicional: ¡120 años de historia al final!
La tradicional panadería Discher de Öhringen, en Baden-Württemberg, cerrará en agosto de 2025 después de más de 120 años. Dirigida por la quinta generación Andreas Discher y su esposa, la supervivencia de la empresa familiar es cada vez más difícil. Alrededor de 50 empleados están en la puerta, una amarga pérdida para la región. La panadería no es un caso aislado, sino un ejemplo de las cargas opresivas que deben soportar muchas empresas artesanales en Alemania. Esta situación no es nada nueva, como informó Merkur.
Los motivos del cierre de la panadería tradicional no son la situación económica, sino el exceso de burocracia. El maestro panadero Discher describe la burocracia como un obstáculo importante que hace que él y su equipo dediquen más tiempo al papeleo que a hornear. "La burocracia hace que la empresa no sea rentable", afirma Discher. También hay una grave escasez de personal, ya que cada vez hay menos jóvenes interesados en oficios especializados. Los propios profesionales están alarmados, como muestra un estudio que muestra los efectos negativos de la burocracia en la economía alemana. [Kettner].
Obstáculos burocráticos para los oficios
El ambiente en la artesanía es tenso. Holger Schwannecke, secretario general de la Asociación Central de Artesanos Alemanes, deja claro que los altos impuestos y la maraña de regulaciones inquietan a muchos empresarios. Como resultado, los sucesores potenciales a menudo no quieren ingresar a la profesión. En los próximos cinco años se prevé la transferencia de un total de 125.000 empresas, pero no se crean nuevas empresas por miedo a las exigencias burocráticas. Como informa BR, el número de nuevos maestros que se convierten en autónomos ha disminuido.
Otro problema es la decisión de muchos jóvenes de elegir una carrera académica en lugar de una formación profesional. Esto agrava aún más la escasez de trabajadores calificados y complica la situación de las empresas existentes. Más del 99 por ciento de todas las empresas en Alemania son pequeñas y medianas empresas (PYME), que proporcionan una proporción significativa de aprendices y empleados. Las perspectivas para la evolución futura siguen siendo sombrías dado el alto nivel de regulación y los débiles impulsos de los consumidores.
Se requiere optimismo
El nuevo gobierno federal está planeando un fondo especial de 500 mil millones de euros, pero los críticos advierten que la regulación podría poner en peligro aún más a las medianas empresas. Por lo tanto, los sectores exigen: menos impuestos, una reducción de la burocracia y un mayor apoyo a la formación profesional. Parece necesario un replanteamiento para crear una fuerte llamada de atención, no sólo para los jóvenes, sino también para los políticos. El cierre de la panadería Discher es un síntoma del fracaso político al que hay que contrarrestar urgentemente. Si no se toman medidas, la colorida diversidad de la artesanía alemana pronto no será más que historia.