Alarma de peaje en Italia: ¡a partir de 2026 las tarifas aumentarán un 1,5 por ciento!
A partir de enero de 2026, los peajes de las autopistas italianas aumentarán un 1,5%. Ajustes por inflación y críticas al ministro de Transportes.

Alarma de peaje en Italia: ¡a partir de 2026 las tarifas aumentarán un 1,5 por ciento!
A partir del 1 de enero de 2026, será más caro para los conductores en Italia. Las tarifas de casi todas las autopistas de peaje aumentarán entonces una media del 1,5 por ciento [schwarzwaelder-bote.de]. Este ajuste se realiza en respuesta a la tasa de inflación prevista para el próximo año, que ya está provocando cargas adicionales.
El aumento es especialmente notable en la ruta Salerno-Pompeya-Nápoles, donde el aumento es mayor: 1,925 por ciento. Los viajeros que circulan por la autopista del Brennero también deben prepararse para un aumento de tarifas del 1,46 por ciento. Sin embargo, cabe señalar que algunos tramos de autopista, como la Autostrada Alto Adriatico y la Strada dei Parchi, no se ven afectados por estos aumentos de precios, como señala watson.ch.
Críticas a las subidas arancelarias
La decisión de aumentar los aranceles ya ha generado críticas. El Ministerio de Transportes de Italia, encabezado por el viceprimer ministro Matteo Salvini del partido Lega, critica duramente los ajustes previstos. Según merkur.de, los críticos apuntan a una sentencia del Tribunal Constitucional italiano. Esto declaró inconstitucionales los esfuerzos del gobierno por congelar los peajes. Este hecho ha generado dudas entre la oposición, y algunos acusan a Salvini de trasladar la responsabilidad del aumento de precios a decisiones judiciales.
Los precios en sí se basan en un complejo sistema de cálculo que está anclado en los contratos de concesión existentes entre el Estado y las empresas operadoras. En los últimos años se han pospuesto repetidamente diversos ajustes de precios, lo que ahora conduce a los inevitables aumentos actuales.
Consecuencias para conductores y empresas
Los próximos aumentos de peajes no sólo representan una carga financiera para los conductores, sino que también suponen una carga para el sector del transporte. Esto también tiene que hacer frente al aumento de los precios del combustible y a los nuevos impuestos. Con un presupuesto ajustado, será un desafío para muchos seguir manteniendo los costos bajo control. Queda por ver si las primeras protestas o posibles disputas legales pueden cambiar la situación. Sin embargo, una cosa es segura: en 2026, la cartera tendrá que ser un poco más pesada en las autopistas italianas.