Hospitalización obligatoria para delincuentes violentos: ¡los médicos hacen sonar la alarma!

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Aschaffenburg en el punto de mira: Los actos violentos cometidos por personas con enfermedades mentales requieren urgentemente nuevas medidas de prevención y debates sobre los ingresos obligatorios.

Aschaffenburg im Fokus: Gewalttaten durch psychisch Kranke erfordern dringend neue Präventionsmaßnahmen und Debatten über Zwangseinweisungen.
Aschaffenburg en el punto de mira: Los actos violentos cometidos por personas con enfermedades mentales requieren urgentemente nuevas medidas de prevención y debates sobre los ingresos obligatorios.

Hospitalización obligatoria para delincuentes violentos: ¡los médicos hacen sonar la alarma!

En Alemania, los actos de violencia cometidos por personas con enfermedades mentales son un fenómeno alarmante. Recientemente se han producido incidentes impactantes: un hombre mató a dos personas con un cuchillo en Aschaffenburg y una mujer hirió a 18 personas en un tiroteo en la estación central de Hamburgo. También en Múnich soltaron a un hombre con un cuchillo sobre otras dos personas. Estos acontecimientos vuelven a plantear dudas sobre la seguridad de la sociedad y las capacidades del sistema de salud mental. Según Welt ha vuelto a estallar el debate sobre la admisión forzada de personas violentas.

La atención se centra en un nuevo documento de posición de la Sociedad Alemana de Psiquiatría y Psicoterapia, Psicosomática y Neurología (DGPPN). Esto exige flexibilizar las opciones legales para poder llevar a personas violentas a tratamiento psiquiátrico en contra de su voluntad. La presidenta de la DGPPN, Euphrosyne Gouzoulis-Mayfrank, subraya que es necesario encontrar el equilibrio entre la libertad individual y la protección de la comunidad. A menudo no se demuestra suficientemente un potencial de riesgo agudo, lo que conduce a un alta innecesariamente rápida de la clínica psiquiátrica. El caso de la mujer que fue apuñalada en Hamburgo y que recién el día anterior fue dada de alta es trágico.

El papel del tratamiento y la prevención.

La DGPPN y la Sociedad Alemana de Salud Mental (DGSP), que apoyan el documento de posición, destacan que el tratamiento temprano y sistemático de las enfermedades mentales es la estrategia más eficaz para prevenir la violencia. En particular, las psicosis y las adicciones a sustancias son trastornos con un riesgo estadísticamente mayor de sufrir actos violentos. Es importante destacar que las personas con enfermedades mentales suelen ser víctimas de la violencia y no perpetradores.

Para satisfacer la necesidad de una mejor atención, se requiere una expansión de las estructuras comunitarias de atención psiquiátrica y forense. Esto incluye ayuda de bajo umbral y servicios de extensión a los que los afectados pueden llegar directamente. En lugar de incluirse en un registro, las condiciones terapéuticas tras el alta deberían aprovecharse mejor. Las discusiones políticas que versan sobre registros y recolección de datos podrían estigmatizar aún más a los afectados y perjudicar su atención, advierte la DGPPN.

Superar el estigma

La estigmatización de las enfermedades mentales es otro obstáculo que es necesario superar. Muchos enfermos se sienten excluidos y tienen miedo de buscar ayuda, lo que aumenta el riesgo de que su enfermedad se vuelva crónica. Según un informe publicado en Ärzteblatt, el estigma no sólo es una carga adicional para los afectados, sino que también se lo conoce como una "segunda enfermedad".

Para contrarrestar este problema, existen actividades a nivel nacional, como la Semana de Acción por la Salud Mental, que se celebra anualmente en octubre. En el acuerdo de coalición de 2021 se anuncia una campaña educativa para desestigmatizar las enfermedades mentales. También se requieren estrategias basadas en evidencia para reducir el estigma. El objetivo es promover una mejor comprensión de las enfermedades mentales y reducir los prejuicios.

En general, los expertos coinciden en que es necesario repensar la sociedad para poder afrontar los retos en el ámbito de la salud mental. El debate sobre los ingresos obligatorios demuestra que el problema es complejo y que deben tenerse en cuenta numerosos aspectos para satisfacer tanto las necesidades de los afectados como la seguridad del público en general.