Libro Otter en Ebersberg: Informe desde el abismo” – ¡grita pidiendo ayuda!
Björn Hartung, propietario de la librería "Buch Otter" en Ebersberg, pide ayuda local para salvar su tienda.

Libro Otter en Ebersberg: Informe desde el abismo” – ¡grita pidiendo ayuda!
Algo emocionante, pero también preocupante, está sucediendo en la pintoresca ciudad de Ebersberg. Björn Hartung, el propietario de la única librería local, “Buch Otter”, ha lanzado un grito de ayuda. Con las palabras: “Vuelvo del abismo”, describe la crítica situación de su tienda, de la que es responsable desde finales de 2020, tras hacerse cargo de la librería de manos de Sebastian Otter. Hartung no sólo se vio muy afectado por la pandemia del coronavirus, sino que también se enfrenta a retos empresariales que le llevan al límite de su creatividad.
Los clientes también se ven afectados. La evolución demográfica significa que la mayoría de los compradores son de mayor edad. El negocio navideño de 2022 resultó ser un desastre para muchos libreros, y Hartung también se ve agobiado por las elevadas exigencias de pagos atrasados de su compañía de seguro médico. A pesar de sus mejores esfuerzos, parece como si estuviera atrapado en un sistema que le está fallando como propietario de una pequeña empresa.
Reacciones positivas y apoyo local.
La librería no es sólo una tienda, sino un lugar de encuentro de la comunidad. Y para que este oasis de literatura pueda superar los tiempos oscuros, Hartung y muchos de sus seguidores invitan a comprar a un proveedor local. El tema de que en Ebersberg hay muchas librerías se puede encontrar también en un artículo de Das Telefonbuch, que describe a Ebersberg como un centro para proveedores regionales, donde además de la librería de Hartung también se encuentran otras cuatro. Aquí los lectores pueden obtener reseñas y contactarnos directamente si tienen alguna pregunta.
Entonces, ¿cómo es posible que Ebersberg tenga un panorama de venta de libros tan vibrante y, sin embargo, se enfrente a tantos desafíos? Hartung critica duramente a los políticos por la falta de apoyo a la cultura, especialmente a los jóvenes. Un mensaje claro es: si queremos mantener vivas nuestras pequeñas empresas y, por tanto, la cultura, tenemos que comprar localmente.
Queda por ver si Book Otter podrá prosperar en los próximos meses. Pero los primeros efectos positivos de su grito de ayuda y la solidaridad de la población de Ebersberg podrían provocar el cambio necesario para salvar la literatura en la ciudad. Porque una cosa es segura: un lugar con una librería es mucho más que una simple dirección: ¡aquí vive la cultura!