El futuro del aeropuerto de Múnich: ¡Inversiones responsables para la sostenibilidad!
Múnich invierte en el desarrollo aeroportuario sostenible: nuevos proyectos, reducción de CO₂ y conceptos de propulsión innovadores hasta 2025.

El futuro del aeropuerto de Múnich: ¡Inversiones responsables para la sostenibilidad!
El 16 de julio de 2025, Flughafen München GmbH (FMG) presentará su último informe integrado titulado "NOSOTROS. CREAMOS VALORES". El informe cubre los éxitos y desafíos del año pasado y ofrece una visión completa de los aspectos económicos, ambientales y sociales de las actividades del aeropuerto. La decimoquinta edición de este informe es particularmente espectacular, esta vez no sólo disponible en forma impresa sino también como obra multimedia. Impresa de manera respetuosa con el medio ambiente, la versión impresa cumple con los requisitos del “Ángel Azul” y se espera que aparezca a mediados de agosto. Para aquellos a los que les guste un poco más rápido, la versión online está disponible en report2024.munich-airport.de y report2024.munich-airport.com.
La atención se centra en las inversiones para asegurar el futuro del aeropuerto de Múnich, la responsabilidad hacia los empleados y la actitud protectora hacia el medio ambiente y la región. En la agenda están proyectos previstos como la ampliación y modernización de la Terminal 1 con una nueva puerta, así como el impulso de la digitalización y la contratación de nuevos empleados. En el ámbito de la protección del clima, el aeropuerto apuesta por medidas de ahorro de CO₂ y la promoción de proyectos regionales: ¡hay algo que decir!
Sostenibilidad en el centro
Pero ¿qué pasa con la sostenibilidad en el aeropuerto? La primera estación pública de servicio de hidrógeno se inauguró en 1999 y desde entonces los habitantes de Múnich intentan que su flota sea sostenible. Actualmente se utilizan 135 turismos y furgonetas, así como 366 dispositivos eléctricos de manipulación y especiales. En 2030, la mayoría de los vehículos serán eléctricos. Esto es especialmente importante, ya que en 2023 la proporción de vehículos eléctricos en el área de manipulación habrá aumentado hasta el 37 por ciento. También hay planes ambiciosos para ampliar la infraestructura de carga en varios miles de puntos hasta 2030. Según bericht2023.munich-airport.de, el gobierno federal El Ministerio de Digital y Transportes financia con 24 millones de euros la conversión a hasta 72 autobuses de pasajeros eléctricos.
El departamento de gestión energética del aeropuerto, dirigido por Korbinian Nachtmann, tiene grandes objetivos: a más tardar en 2030 se debería garantizar un funcionamiento neutro en emisiones de CO₂. Para ello están previstas inversiones, entre otras cosas, en nuevos accionamientos para sistemas de ventilación y en la expansión de energías renovables, como por ejemplo instalaciones fotovoltaicas en edificios. Nachtmann, un ambientalista comprometido, quiere dejar la Tierra un poco mejor para sus hijos. “Si tomamos medidas, podemos reducir significativamente nuestras emisiones”, subraya.
Monitoreo ambiental y calidad del aire.
Otro punto importante es la calidad del aire alrededor del aeropuerto. Si el contenido de dióxido de nitrógeno en el aire volvió a un valor suburbano típico a pesar del aumento del tráfico aéreo después de la pandemia de Covid-19, la estrategia parece estar funcionando. En 2023 se superaron significativamente todos los límites legales de contaminantes del aire. Las estaciones de medición móviles y dos estacionarias monitorean continuamente los óxidos de nitrógeno y las partículas. Para los habitantes de Múnich esto significa una mejora en la calidad de vida y demuestra que el aeropuerto es consciente de su responsabilidad.
En resumen, el informe de FMG muestra de manera impresionante que la atención no se centra sólo en el crecimiento, sino también en la sostenibilidad. Con inversiones y estrategias integrales, el aeropuerto de Múnich está en camino de convertirse en pionero en una aviación respetuosa con el medio ambiente. Una buena mano con el objetivo claro de reconocer y promover activamente la propia responsabilidad hacia la naturaleza y las generaciones futuras.