K+S: ¿Salar las aguas residuales en Werra hasta 2039? ¡Los grupos ecologistas están haciendo sonar la alarma!
K+S planea descargar aguas residuales salinas en Werra hasta 2039. Los críticos exigen un concepto de eliminación viable.

K+S: ¿Salar las aguas residuales en Werra hasta 2039? ¡Los grupos ecologistas están haciendo sonar la alarma!
K+S, el conocido fabricante de fertilizantes de Kassel, planea seguir vertiendo aguas residuales salinas de su producción de potasa en Werra después de 2027. La empresa había anunciado inicialmente que a partir de 2028 solo vertería aguas residuales de vertederos de residuos. Pero el portavoz de la empresa, Johannes Rützel, explicó el cambio de rumbo con expectativas optimistas sobre la reducción de la sal en la planificación de la gestión de la comunidad de la cuenca del río Weser. El vertido propuesto podría durar hasta 2039, lo que preocupa a residentes y asociaciones ecologistas, debido al Weser, que desemboca en Hann desde Werra y Fulda. Münden también se ve afectado, como es el caso noticias diarias informó.
Con respecto a los próximos procedimientos de aprobación, K+S presentó a mediados de octubre una solicitud de examen de alcance al consejo regional de Kassel. Este procedimiento permite definir el marco de investigación para la evaluación de impacto ambiental. Se espera que en 2027 se tome una decisión final sobre la aplicación real del vertido de aguas residuales salinas. En este contexto, la empresa tiene previsto verter aguas residuales tanto de vertido como de procesamiento en el Werra y mantener los valores límite actuales de cloruro, potasio, magnesio y sulfato, lo que preocupa a asociaciones medioambientales como la BUND Hessen.
Preocupaciones de los grupos ambientalistas
Las críticas no provienen sólo de los ambientalistas. Thomas Norgall, representante del BUND Hessen, critica que K+S no pueda ofrecer un concepto de eliminación fiable y pide una reducción gradual de la contaminación del agua salada. Además, las medidas previstas para reducir la sal, como la inundación controlada de la antigua mina Springen, no fueron aprobadas por motivos de seguridad.
Para obtener la aprobación para el vertido, K+S también afirma que se hará una nueva distinción entre agua de alta y baja mineralización para poder adaptar el proceso en consecuencia. Sin embargo, queda por ver cómo reaccionarán a las propuestas los 198 organismos públicos incluidos en el proceso de evaluación del alcance. En particular, el público estará atento a cómo gestionará K+S el impacto medioambiental de los vertidos, ya que la empresa ha reducido el volumen de aguas residuales en un 80 por ciento desde el año 2000 y tiene previsto pasar al procesamiento en seco hasta 2028.
Aunque todas las miradas están puestas en el consejo regional de Kassel, está claro que K+S ha dado un cambio de rumbo estratégico. La solicitud pendiente para el vertido de aguas residuales salinas plantea interrogantes y es de esperar que se escuche la voz de las asociaciones ecologistas para no poner en peligro el futuro del Werra y de todo el sistema fluvial. Porque aquí hay algo importante, no sólo para la naturaleza, sino también para las personas que viven cerca de estas aguas.