Huida a toda velocidad por la A30: ¡La policía interrumpe la persecución!
El 10 de agosto de 2025, un conductor inició una persecución a alta velocidad con la policía en la A30, cerca de Osnabrück.

Huida a toda velocidad por la A30: ¡La policía interrumpe la persecución!
Un espectáculo vertiginoso causó revuelo el sábado por la noche en la A30, cerca de Osnabrück. Un conductor desconocido quiso eludir un control policial y persiguió a un vehículo a una velocidad de hasta 200 km/h. Alto NDR La persecución comenzó cuando la policía intentó detener al conductor. Al principio todo parecía ir según lo previsto, ya que el conductor siguió al coche de policía hacia una salida.
Pero de repente el conductor aceleró, pasó por un arcén de hierba y de repente volvió a la autopista. Adelantó a varios vehículos en el arcén y puso en gran peligro no sólo a él mismo sino también a otros usuarios de la vía. Por razones de seguridad, la policía se vio obligada a interrumpir la persecución en la salida de Hasbergen para no poner en peligro a los transeúntes. Se han iniciado varios procesos penales contra el conductor.
La policía llama a testigos
La policía busca testigos del hecho y solicita información en los teléfonos (0541) 327 2503 o -2515. Cualquier persona que tenga información sobre este incidente debe presentarse.
Estas persecuciones no están exentas de riesgos, ya que pueden castigarse tanto como un delito menor como como un delito penal, según las circunstancias. Los requisitos para esto se describen buena información, por lo que contradecir el requisito de parada puede resultar en una multa. En el caso de infracciones más graves, el conductor se enfrenta a penas mucho más elevadas, que en el peor de los casos pueden llegar hasta cinco años de prisión.
Este trepidante episodio también plantea interrogantes sobre la seguridad vial. Según la normativa, las maniobras peligrosas y la conducción sobre un arcén son infracciones claras que ponen en peligro no sólo la vida del propio conductor, sino también la de otros usuarios de la vía.
Esperemos que viajes tan rápidos no se conviertan en algo habitual y que los responsables rindan cuentas. Porque vale la pena proteger la vida en nuestras calles.