Celebrando la diversidad: ¡las iglesias de Duisburgo luchan contra un déficit de 800.000 euros!
El Sínodo de Duisburgo planifica medidas para la reestructuración financiera y promueve la diversidad y la cohesión social en la región.

Celebrando la diversidad: ¡las iglesias de Duisburgo luchan contra un déficit de 800.000 euros!
Los desafíos actuales que enfrentan las iglesias a medida que la sociedad cambia son obvios. En Duisburgo, el sínodo distrital causó revuelo al adjudicar por unanimidad contratos de auditoría para combatir un déficit de 800.000 euros. Este déficit se espera en los próximos cinco años en tareas transcomunitarias. El desarrollos locales no sólo pone a prueba los recursos financieros, sino que también plantea interrogantes sobre el papel de la iglesia en una sociedad cambiante.
Ya se han puesto en marcha diversas medidas para responder a los desafíos financieros. El sínodo está planeando, entre otras cosas, negociaciones de fusión con el distrito eclesiástico vecino de Dinslaken y un patrocinio unificado para guarderías. Además, se reducirán los puestos de párroco y el centro educativo y el centro de asesoramiento se transferirán al patrocinio diaconal. Las sugerencias se basan en un amplio proceso de participación y encuesta que se llevó a cabo bajo el título “Trabajar con menos”. Las propuestas concretas deberían desarrollarse en el sínodo de otoño y se tomará una decisión final en noviembre.
El cambio social y la pérdida de influencia
Los desafíos para la Iglesia no sólo se manifiestan en Duisburgo. La disminución de la membresía de la iglesia es un problema importante en todo el país. Alto ZDF Menos del 50 por ciento de los alemanes son miembros de una de las principales iglesias, lo que plantea la cuestión de hasta qué punto la cohesión social se basa todavía en valores religiosos. El sociólogo religioso Detlef Pollack sostiene que si bien muchos valores como la solidaridad y la empatía son cristianos, también son promovidos por otras estructuras sociales como la familia y la comunidad.
Además, está claro que la Iglesia católica está luchando contra una crisis de confianza. Gert Pickel, sociólogo eclesiástico, añade que la disminución del número de miembros y de la religiosidad desde los años 1970 representa un desarrollo a largo plazo y que los escándalos de abuso representan sólo una parte del problema. Las principales instituciones, incluidas las iglesias, parecen estar perdiendo importancia a medida que la sociedad busca nuevas formas de afrontar las crisis de la vida.
El apoyo democrático y el papel de las iglesias
Las consecuencias de la disminución del número de miembros no están exentas de impacto en el trabajo voluntario y la participación social. Las estadísticas muestran que el 50 por ciento de los miembros de la iglesia son voluntarios, mientras que sólo el 33 por ciento de las personas no confesionales están activas. Un menor compromiso podría llevar a un menor interés en los procesos democráticos, lo que a su vez puede afectar la confianza social dentro de la sociedad.
Para contrarrestar esta tendencia, los expertos sugieren, como en uno Informe MDR llamado, propone posicionar a la iglesia como un proveedor central para los rituales que muchas personas necesitan, como bodas y funerales. Las ofertas de participación que no sean necesariamente religiosas también podrían ayudar a atraer nuevos miembros.
Queda por ver qué medidas específicas se tomarán finalmente. El próximo sínodo de otoño contribuirá significativamente a remodelar el futuro de la Iglesia en la zona de Duisburgo y más allá. En tiempos en los que la cohesión social ya no parece estar asegurada únicamente por las instituciones religiosas, es más importante que nunca encontrar nuevas formas de llegar e involucrar a las personas en sus comunidades.