Crítica al carrusel de ponis: ¿crueldad animal o tradición popular?
Crítica al carrusel de ponis en Lauterer Kerwe: Los defensores de los derechos de los animales acusan a los operadores de crueldad hacia los animales: antecedentes y reacciones.

Crítica al carrusel de ponis: ¿crueldad animal o tradición popular?
En el Oktoberfest de este año en Kaiserslautern, el carrusel de ponis se convirtió en el centro de las críticas. Los activistas por los derechos de los animales y los ciudadanos preocupados acusan a los operadores de explotar a los animales. Numerosas cartas enviadas a la rama local de la izquierda respaldan las acusaciones que ahora circulan en público. Sin embargo, los operadores del carrusel se defienden de estas acusaciones y destacan que los animales reciben un buen trato.
Debates similares se iniciaron también en el tradicional mercado de rastrojos de Vechta, que tendrá lugar del 14 al 19 de agosto de 2025. Peta y otras organizaciones protectoras de animales también critican los carruseles de ponis que se celebran allí como una “pesadilla para los caballos”. Advierten que los ponis no descansan lo suficiente con las altas temperaturas y las consecuencias para la salud de los animales pueden ser graves. Se está discutiendo sobre daños articulares y vertebrales, lo que alimenta aún más el debate.
Una intervención inesperada
Peter Höffken, de Peta, no oculta su opinión y califica la situación de irresponsable. Él ve la necesidad de lograr cambios y pide regulaciones estrictas para este tipo de atracciones. Muchos veterinarios oficiales también están de acuerdo con estas exigencias. En Vechta, la nueva comisaria federal de bienestar animal, Silvia Breher, y también vicepresidenta federal de la CDU, inaugurará el festival. Queda por ver si abordará las voces críticas en su discurso.
La situación jurídica podría ser importante aquí. El Ministerio Federal de Agricultura ha dejado claro que la prohibición de los carruseles de ponis no está firmemente arraigada en la Ley de Protección Animal, sino que están sujetos a estrictas normas legales. Esta información contrasta claramente con las acusaciones actuales y las duras críticas que se expresan tanto en Kaiserslautern como en Baja Sajonia, donde cada año acuden alrededor de 800.000 visitantes al Stoppelmarkt.
La preocupación por el bienestar de los animales también suscita críticas contra el nombramiento de Breher como responsable de protección animal. Peta ve esto como un conflicto, sobre todo teniendo en cuenta su papel anterior como directora general de una asociación agrícola. Las críticas y las dudas sobre su integridad son inevitables, ya que muchos tienen la impresión de que aquí se ha nombrado a un matadero como responsable de protección animal.
Por lo tanto, el debate sobre la situación del bienestar animal en las fiestas folclóricas está en pleno apogeo y la pregunta sigue siendo si las autoridades responsables finalmente tomarán las medidas necesarias para garantizar el bienestar de los animales. Mientras los operadores del carrusel se defienden y afirman que están haciendo todo bien, la opinión pública sigue dividida y las opiniones siguen siendo radicales. Las organizaciones de bienestar animal y los ciudadanos preocupados seguirán alzando la voz para mantener el problema a la vista.