Landau se defiende de las grandes hormigas glandulares: ¡así ayuda la tierra de diatomeas!
Landau combate la especie de hormiga invasora Tapinoma magnum con tierra de diatomeas. Las medidas comienzan en Godramstein el 13 de agosto de 2025.

Landau se defiende de las grandes hormigas glandulares: ¡así ayuda la tierra de diatomeas!
La ciudad de Landau se enfrenta a una plaga inesperada: la especie de hormiga invasora Tapinoma magnum, también conocida como hormiga de glándula grande, se ha extendido por la región. La infestación es especialmente grave en Godramstein. Aunque estas hormigas son inofensivas para los humanos, pueden causar daños importantes. Invaden las cocinas donde buscan fuentes de alimento y tienen el potencial de afectar la estructura de las fachadas de las casas. Un motivo de gran preocupación son las grandes colonias subterráneas que se forman, que en el peor de los casos pueden poner en peligro carreteras y edificios. Así informado rheinpfalz.de sobre los desafíos que esta especie de hormiga plantea para los residentes locales.
Para combatir la plaga, la ciudad recurre a la tierra de diatomeas, un polvo elaborado a partir de diatomeas fosilizadas. Este método comienza inicialmente en zonas muy afectadas, empezando por un parque infantil en Godramstein. La aplicación se realiza bajo estrictas precauciones de seguridad: los trabajadores visten ropa de trabajo de color naranja, usan guantes y máscaras respiratorias para protegerse de la roca polvorienta. Alto swr.de La tierra de diatomeas es inofensiva para los humanos, pero puede irritar la piel y el tracto respiratorio y, por lo tanto, debe usarse con precaución.
La tierra de diatomeas no sólo es una alternativa libre de químicos, sino que también tiene un efecto notable contra las hormigas. Los bordes afilados del polvo dañan los caparazones de los insectos y provocan su deshidratación. Una ventaja de la tierra de diatomeas es que no es necesario renovarla a diario y, por tanto, tiene un efecto a largo plazo. Este método no sólo está recomendado para el control de hormigas, sino que también es una práctica habitual en agricultura ecológica para controlar los ácaros en los gallineros, como por ejemplo dein-bauernhof.de notas.
¿Qué pueden hacer los residentes? Para ayudar a la ciudad en la lucha contra los molestos intrusos, se recomienda a los residentes afectados que actúen ellos mismos. Puede utilizar agua caliente o tierra de diatomeas para tratar las áreas infectadas. Deberán usar protección respiratoria, gafas de seguridad y guantes para protegerse. La tierra de diatomeas está disponible en la mayoría de las ferreterías y jardinería, lo que facilita a los residentes ayudar a controlar las hormigas.
La lucha contra la gran hormiga glandular es un proyecto comunitario que requiere un apoyo generalizado. A medida que la ciudad implementa las medidas en las áreas públicas, la participación de los residentes es crucial para controlar las especies invasoras. Queda por ver si el proyecto tendrá éxito, pero la movilización contra la plaga de hormigas ciertamente ha comenzado.