Gigantesca protesta en Trier: ¡La moda desechable no debe continuar así!
En Tréveris, Greenpeace protesta contra la moda desechable con una impresionante instalación artística para la Semana Negra.

Gigantesca protesta en Trier: ¡La moda desechable no debe continuar así!
El domingo 9 de noviembre tuvo lugar en la Porta Nigra de Trier una impresionante protesta contra la moda desechable, organizada por Greenpeace Trier. El centro de atención fue una instalación artística de cinco metros de altura hecha a partir de desechos de ropa, que señalaba con urgencia los agravios de la moda rápida. Con el texto del cartel “Moda rápida: comprada barata, pagada cara”, el mensaje quedó muy claro de que el problema va mucho más allá de las fronteras nacionales. Los materiales para esta impresionante campaña procedieron del mercado Kantamanto en Accra, Ghana, donde la ropa usada procedente de Alemania a menudo se percibe como una carga para el medio ambiente. Wochenspiegel informa que Greenpeace llama activamente la atención sobre los problemas actuales causados por la importación de ropa usada, que tiene un impacto devastador en el sur global.
"La moda rápida es un sistema que quema recursos y vierte nuestros residuos en el sur global", explicó enfáticamente Eske Walther de Greenpeace Trier. La organización pide una ley contra la moda rápida, inspirada en el modelo francés, que llegue a la raíz del problema. Anna Karlotta Everke, también de Greenpeace, añadió: “Sólo una ley fuerte puede detener la avalancha de ropa”. Otras propuestas incluyen impuestos especiales a la moda barata y la prohibición de dicha publicidad. Un informe también afirma que tales medidas pueden implementarse legalmente en Alemania.
La realidad del consumo textil en la UE
Pero los problemas planteados no deben considerarse sólo a nivel local. Un estudio reciente de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) muestra que el consumo de textiles en la UE ha alcanzado niveles preocupantes. En 2022, los ciudadanos de la UE compraron una media de 19 kilogramos de textiles por persona, de los cuales alrededor de 8 kilogramos fueron ropa. Se trata de un aumento respecto a 2019, cuando eran 17 kilogramos. El informe destaca que este consumo genera importantes impactos ambientales y climáticos, incluido un elevado consumo de materiales y agua, así como emisiones de productos químicos y microplásticos. Informe Süddeutsche Zeitung.
Lo que es particularmente alarmante es el hecho de que en 2022 se produjeron casi 7 millones de toneladas de residuos textiles en los 27 estados miembros de la UE. Esto corresponde a unos 16 kilogramos por persona. Un sorprendente 85 por ciento de estos residuos textiles no se separaron adecuadamente y terminaron en la basura doméstica mezclada. A partir del 1 de enero de 2025 se aplicará una nueva directiva de la UE que estipula que los textiles deben eliminarse por separado del resto de residuos.
Se requiere que los políticos, la industria y los consumidores
Para detener los efectos negativos de la moda rápida, se requiere de todos los involucrados. La política, la industria y los consumidores deben unirse para promover textiles de mejor calidad y más duraderos. El creciente número de proveedores de moda rápida, como Temu y Shein, contribuye al problema y exige soluciones rápidas.
En un momento en el que la sostenibilidad debería ser una prioridad, existe un creciente sentimiento de tristeza por el medio ambiente. La instalación artística en Trier hizo un llamamiento impresionante a todos: es hora de asumir la responsabilidad y tomar medidas que ayuden a reducir el consumo excesivo de textiles y sus consecuencias.