Explotación en Neumünster: Rumano ante los tribunales: ¡víctima atrapada durante décadas!

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Un rumano de 52 años está siendo juzgado acusado de explotación y privación de libertad de trabajadores inmigrantes en Neumünster.

Ein 52-jähriger Rumäne steht vor Gericht, angeklagt wegen Ausbeutung und Freiheitsberaubung von Arbeitsmigranten in Neumünster.
Un rumano de 52 años está siendo juzgado acusado de explotación y privación de libertad de trabajadores inmigrantes en Neumünster.

Explotación en Neumünster: Rumano ante los tribunales: ¡víctima atrapada durante décadas!

En Neumünster, donde el lado oscuro de la migración laboral se hace evidente, un rumano de 52 años comparece ante el tribunal regional de Kiel. Se le imputan graves cargos relacionados con la explotación laboral. Según kn-online.de, tres hombres y una mujer tuvieron que vivir durante meses en un almacén sin paga, bajo constante control e intimidación por parte de sus “jefe”.

Los afectados fueron atraídos a Alemania con la promesa de un salario neto de 1.800 euros y alojamiento. En cambio, terminaron en una pesadilla de trabajos forzados. Durante meses tuvieron que trabajar en obras de construcción en Neumünster, a menudo en jornadas largas y agotadoras sin días libres. La rumana trabajaba casi exclusivamente en el almacén y se ocupaba de las tareas domésticas, pero sólo se le permitía comprar bajo supervisión, mientras que la dieta de las víctimas se calificaba de inadecuada.

La crueldad de la explotación

La situación no se descubrió hasta febrero de 2025, cuando un rumano logró escapar y recibió ayuda de un empleado de Diakonie. Esto provocó una redada en la oficina principal de aduanas de Kiel, durante la cual las víctimas fueron liberadas y se obtuvieron pruebas. Como explica ilo.org, el trabajo forzoso es un problema generalizado que ocurre en una amplia variedad de industrias. Se trata de un trabajo que se obliga bajo amenaza de castigo, a menudo violencia física o riesgo de privación. Alrededor de 27,6 millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por esta forma de explotación, como confirman las oficinas de estadística.

Además de daños corporales, las acusaciones contra el acusado también incluyen privación de libertad y retención de salarios y contribuciones a la seguridad social. También se le acusa de intentar sobornar a uno de los rumanos con 1.700 euros para refutar las acusaciones. El juicio durará al menos hasta noviembre de 2023 y, de ser declarado culpable, el acusado podría enfrentarse a varios años de prisión. Actualmente se encuentra bajo custodia.

Un problema global

Esta impactante historia no es un caso aislado. Como señala la OIT, las mujeres, los trabajadores migrantes y las minorías étnicas se ven afectados desproporcionadamente por el trabajo forzoso. Las condiciones suelen ser precarias, especialmente en Europa, donde alrededor de 800.000 personas viven en este tipo de explotación. Las condiciones laborales, incluidos los horarios extremos y la falta de salarios justos, son características comunes en esta oscura realidad de la esclavitud moderna.

Los acontecimientos actuales en Neumünster también dejan claro lo importante que es fortalecer “la voz de los afectados”. Es necesario fortalecer las leyes existentes para proteger a los trabajadores migrantes y ayudar a aquellos atrapados en situaciones de explotación.

Es de esperar que estas medidas legales no sólo conduzcan al castigo de los acusados, sino también a una mayor conciencia sobre el problema de las violaciones de derechos humanos en nuestra sociedad. Porque es importante reconocer que cada uno de nosotros puede hacer algo para poner fin a este doloroso capítulo de la esclavitud moderna.