Valiente policía en Pinneberg: ¡los delincuentes querían atropellarlo!
Un valiente policía de Pinneberg se enfrentó a los delincuentes. La violencia policial está aumentando. Detalles sobre la situación actual y estudios.

Valiente policía en Pinneberg: ¡los delincuentes querían atropellarlo!
En un acto impresionante, un policía de Pinneberg de 53 años se defendió valientemente de los delincuentes que huían. Intentaron atropellarlo con su vehículo mientras huían. Los esfuerzos del oficial, que arriesgaron su propia vida, fueron reconocidos con un premio especial. Sin embargo, esa valentía no es el único foco de las discusiones actuales en torno a la policía. Según datos de la policía, los ataques a los servicios de emergencia casi se han duplicado en los últimos cinco años, lo que plantea dudas sobre la seguridad de los agentes del orden y revela tensiones sociales.
Pero ¿qué dinámica juega un papel en estos ataques? Un nuevo estudio de la Universidad Goethe de Frankfurt am Main titulado "Violencia en el cargo" analiza críticamente el problema de la violencia policial en Alemania. La conciencia sobre la violencia policial se ha puesto de relieve, especialmente desde la muerte del afroamericano George Floyd en Estados Unidos. El estudio define la violencia policial como el uso excesivo o inapropiado de la fuerza física por parte de agentes de policía e identifica numerosas formas, incluidos puñetazos, patadas y arrestos ilegales. Los hombres jóvenes en particular suelen ser los grupos afectados.
Las causas de un vistazo
Las investigaciones muestran que en las operaciones policiales, la falta de comunicación, el estrés y las exigencias excesivas a los agentes a menudo pueden conducir a situaciones violentas. La escasez de personal en muchos departamentos y los comportamientos discriminatorios también contribuyen a la escalada, según el criminólogo Tobias Singelnstein. Cuando se cuestiona la autoridad de los agentes, es más probable que utilicen la fuerza, lo que a menudo se considera normal en la cultura policial. Estos patrones de comportamiento sólo pueden romperse mediante un cambio fundamental en la formación y en la forma en que los policías interactúan entre sí.
El estudio encuestó a más de 3.300 personas afectadas por la violencia policial y analizó con qué frecuencia se enfrentaron a fuerza excesiva en situaciones de conflicto como manifestaciones o partidos de fútbol. Los resultados muestran de manera impresionante que más del 70% de los afectados son hombres y muchos sufrieron lesiones graves. Incluso en reuniones con la policía sin enfrentamientos físicos, muchos de los afectados han sufrido daños psicológicos.
El camino hacia la mejora
Se necesita urgentemente una reforma de la formación policial para abordar los problemas mencionados. El abogado Christian Mertens aconseja urgentemente a los afectados por la violencia policial que documenten los incidentes y, si es necesario, emprendan acciones legales. Las organizaciones de derechos humanos pueden brindar apoyo para crear conciencia pública sobre tales abusos. El estudio considera esencial mejorar la comunicación dentro de la policía y dar a los afectados una voz más fuerte.
Dada la creciente violencia contra los agentes de policía y los desafíos que supone abordar la violencia dentro de las filas policiales, es aún más importante encontrar una solución equilibrada y justa que proteja tanto la seguridad de los servicios de emergencia como de los ciudadanos. Queda por ver qué medidas concretas se tomarán para defender los principios de derechos humanos y reconstruir una relación de confianza entre la policía y la población.