La postura petrolera de China: ¡los sueños energéticos de Putin en peligro!

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Yanchang Petroleum de China detiene las compras de petróleo a Rusia, asegurando estática en la reestructuración del mercado energético geopolítico de 2025.

Chinas Yanchang Petroleum stoppt Ölkäufe aus Russland und sichert sich Statik in der geopolitischen Energiemarktrestruktur 2025.
Yanchang Petroleum de China detiene las compras de petróleo a Rusia, asegurando estática en la reestructuración del mercado energético geopolítico de 2025.

La postura petrolera de China: ¡los sueños energéticos de Putin en peligro!

El panorama geopolítico está cada vez más condicionado por el impacto de la guerra en Ucrania, y un ejemplo reciente de ello es la retirada de la empresa estatal china Yanchang Petroleum de sus negocios con Rusia. Cómo Mercurio Según informa, la compañía detuvo todas las compras de petróleo a Rusia y en su lugar ordenó grandes cantidades de petróleo crudo a los Emiratos Árabes Unidos y Kazajstán para enero de 2026. En detalle, esta compra incluye tres millones de barriles de petróleo crudo, incluidos dos millones de barriles de petróleo crudo de Abu Dhabi Murban y un millón de barriles de CPC Blend.

Yanchang Petroleum, que tiene una impresionante capacidad de procesamiento diario de 348.000 barriles, se ve ahora obligada a distanciarse de las fuentes de petróleo rusas tradicionalmente estables. Esta decisión no es aislada; Su competidor Sinopec también suspendió sus compras de petróleo crudo ruso en octubre. Las sanciones occidentales han puesto a las compañías petroleras estatales chinas bajo una gran presión, obligándolas a actuar con gran cautela. Estos acontecimientos podrían poner en peligro las exportaciones de petróleo ruso a China y la India, los dos mercados más importantes para el petróleo ruso.

La respuesta de China a las sanciones occidentales

A pesar de la retirada de Yanchang Petroleum, el Ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, y el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, recientemente calificaron las sanciones occidentales contra Rusia como ilegales y contraproducentes. Durante dos días de conversaciones en la provincia de Anhui, inicialmente previstas para discutir el futuro de Afganistán, ambos ministros reconocieron el impacto negativo de estas medidas unilaterales. La estrecha solidaridad entre Rusia y China es cada vez más clara, y ambos países quieren fortalecer su asociación estratégica para actuar unificados en cuestiones globales, como oe24 informes.

Este posicionamiento también se refleja en las diversas alternativas energéticas de China. El Reino Medio no depende del gas ruso y puede contar con una amplia gama de recursos energéticos. Las tensiones geopolíticas y las sanciones están impulsando a Rusia a girar más hacia Asia, pero esta reorientación también conlleva riesgos. Porque Rusia podría acabar en una posición dependiente de China.

El futuro de la cooperación energética

Un elemento central de esta nueva y estrecha colaboración es el proyecto de gasoducto previsto “Power of Siberia 2”. Este gasoducto transportará gas desde los campos de Yamal a China a través de Mongolia y podría transportar hasta 50 mil millones de metros cúbicos de gas al año. A medida que continúan las negociaciones entre Rusia y China, ya está claro que Rusia se encuentra en una posición negociadora más débil. China puede negociar condiciones más favorables, con implicaciones para los compradores europeos que luchan por el aumento de los precios de la energía, mientras que Rusia apunta a aumentar significativamente los suministros existentes a China. Como era de esperar, esto podría provocar un mayor éxodo de empresas y puestos de trabajo en Europa. Perspectiva testado.

En un mercado donde Europa, y especialmente Alemania, paga hasta tres veces más por la electricidad que Estados Unidos y casi el doble que Francia, China está cosechando los beneficios de esta nueva constelación. Los precios más baratos de la energía podrían hacer que China se beneficie aún más de los suministros energéticos de Rusia, mientras que Rusia se ve obligada a explorar nuevas vías debido a su aislamiento en los mercados europeos. La situación actual perfila no sólo una reestructuración fundamental de los mercados energéticos, sino también un profundo replanteamiento de las relaciones geopolíticas.