Robo descarado: ¡80 kilómetros de cable de cobre robados de la instalación fotovoltaica!
En el distrito de Ansbach, una instalación fotovoltaica fue el objetivo de unos descarados ladrones que robaron 80 kilómetros de cable de cobre por valor de 70.000 euros.

Robo descarado: ¡80 kilómetros de cable de cobre robados de la instalación fotovoltaica!
La noche del lunes 10 de noviembre de 2025, la instalación fotovoltaica al aire libre de Trachenhöfstätt, cerca de Heilsbronn, sufrió un ataque descarado. Unos desconocidos irrumpieron en la zona vallada y robaron más de 80.000 metros de cable de cobre, cuyo valor se estima en unos 70.000 euros. La policía criminal de Ansbach ha iniciado una investigación y pide ayuda a la ciudadanía. Los testigos pueden llamar al (0911) 2112-3333 si han realizado alguna observación sospechosa.
Con un total de 29.008 módulos solares instalados, el sistema es una parte importante del suministro energético de la región y desempeña un papel importante en el movimiento global hacia fuentes de energía sostenibles. La energía fotovoltaica ha experimentado en los últimos años un enorme auge no sólo en Alemania sino también en todo el mundo. Como muestra Wikipedia, los sistemas fotovoltaicos se utilizan actualmente preferentemente en tejados y espacios abiertos para generar electricidad, y se espera que la capacidad instalada alcance alrededor de 2,2 teravatios en todo el mundo a finales de 2024.
El lado oscuro de la energía solar
Lamentablemente, el aumento de las instalaciones fotovoltaicas también va asociado a un aumento de los robos. Según PV-Mounting, en los últimos dos años se han producido más de 5.000 robos importantes de energía fotovoltaica en Europa, siendo Alemania uno de los países más afectados. Cada año las autoridades contabilizan más de 400 delitos de este tipo, mientras que el importe de los daños asciende a menudo a decenas de miles.
Las principales razones de este aumento son el aumento del consumo de energía y la actual crisis del coste de vida. En el sur de Italia, por ejemplo, los robos son diez veces superiores a la media europea. El incentivo para los perpetradores es alto porque el cobre es una valiosa materia prima en la tecnología fotovoltaica y los precios han experimentado recientemente un fuerte aumento. El crimen organizado ha atacado estas instalaciones porque ofrecen altas ganancias con un riesgo relativamente bajo.
Medidas contra el robo de fotovoltaicos
La situación requiere medidas preventivas urgentes. Las empresas de seguridad y la policía en Gran Bretaña ya han dado los primeros pasos para evitar el robo de sistemas fotovoltaicos. Al mismo tiempo, una disminución del interés de los consumidores por los sistemas fotovoltaicos podría poner en peligro la transición energética si no se toman contramedidas a tiempo.
Se espera que la capacidad fotovoltaica instalada aumente a alrededor de 10 teravatios para 2030, lo que subraya aún más la importancia de la energía fotovoltaica en el suministro mundial de electricidad. En vista de esta evolución, es fundamental aumentar los estándares de seguridad para los sistemas fotovoltaicos e informar a los compradores potenciales sobre los riesgos para que se sientan bien a la hora de invertir en energías renovables.
La energía fotovoltaica no sólo es una forma limpia, sino también cada vez más rentable de generar energía. La transición energética en Alemania y Europa depende decisivamente del mayor desarrollo de esta tecnología y de la protección de su infraestructura.