¡Los monjes de Augsburgo llevan 200 años guardando datos meteorológicos para el futuro!
Los monjes de Augsburgo registran desde hace 200 años los datos meteorológicos en el monasterio de San Esteban. Descubre la historia y el significado de esta tradición.

¡Los monjes de Augsburgo llevan 200 años guardando datos meteorológicos para el futuro!
Una mirada al pasado y al futuro: los benedictinos del monasterio de San Esteban de Augsburgo documentan el tiempo desde hace más de 200 años. Esta tradición tiene su origen en 1813, cuando el clérigo y meteorólogo Augustin Stark inició las primeras grabaciones. Dio sus valiosos datos a los monjes con la petición de que continuaran con esta importante ciencia. Hoy, 18 de junio de 2025, los monjes leen cada mañana los valores actuales en un termómetro de mercurio en la casa meteorológica y los anotan a mano. En el interior de la casa también hay un termohigrómetro que registra continuamente la temperatura y la humedad y las documenta en una tira de papel giratoria.
Como explica el padre Gregor en una emisión reciente, esta tira de papel se cambia cada siete días y se guarda en los archivos del monasterio. Los registros de 1816, por ejemplo, contienen fechas documentadas de un año sin verano provocado por la erupción del volcán Tambora en Indonesia. Estos datos históricos no sólo nos dan una idea del clima de los últimos siglos, sino que también reflejan el cambio climático, que muestra un aumento de la temperatura promedio en los últimos 20 años.
Un valioso tesoro de datos para la ciencia y la sociedad
La estación meteorológica, que los monjes siguen gestionando de forma privada, también fue importante para el Servicio Meteorológico Alemán hasta los años 1970. El meteorólogo Klaus Hager describe las grabaciones de los monjes como un tesoro de datos indispensable. A pesar de que hoy en día faltan usos oficiales, el interés científico por los datos meteorológicos precisos a largo plazo sigue siendo alto. El padre Gregor subraya que la continuación de estos discos no es sólo un placer privado, sino también una responsabilidad social.
En los últimos 13 años también se ha instalado en el jardín del monasterio un dispositivo de medición electrónico que registra diversos parámetros meteorológicos: desde la temperatura y la humedad hasta la cantidad de lluvia y la duración del sol. Los ciudadanos interesados pueden ver los resultados de este moderno sistema en el sitio web del monasterio. Sin embargo, el monje señala que la estación meteorológica tradicional eventualmente necesitará ser mejorada y que actualmente existen dificultades para obtener los repuestos necesarios.
El pasado se encuentra con el futuro
Para que los datos entre los sistemas de medición antiguos y nuevos sean comparables, es esencial un período de superposición entre los dos sistemas, lo que plantea desafíos adicionales para los meteorólogos de los monasterios. Sigue siendo emocionante ver cómo seguirán desarrollándose los avances en la investigación del clima y del tiempo, mientras al mismo tiempo los monjes continúan llevando a cabo su valiosa tarea. El monasterio no sólo está comprometido con la ciencia, sino también con el público, lo que subraya la importancia de sus registros centenarios.
Además, los datos recopilados por los monjes son integrados por diversas instituciones, como el Servicio Meteorológico Alemán, en amplias bases de datos meteorológicas históricas y actuales, que nos ayudan a comprender mejor el clima y los fenómenos meteorológicos. Los datos meteorológicos del DWD proporcionan un contexto indispensable para clasificar estos registros y analizar la evolución del clima regional.
La información sobre protección de datos que cubre Meteostat también muestra con qué sensibilidad y responsabilidad se manejan los datos. La [política de privacidad] de Meteostat (https://meteostat.net/de/privacy) proporciona información sobre el uso y manejo de datos en relación con las mediciones meteorológicas. Por lo tanto, está claro que incluso en la era digital, manejar información sobre el tiempo y el clima es de suma importancia.
La estación meteorológica del monasterio de San Esteban no sólo sigue siendo una interesante reliquia del pasado, sino que también es una parte viva de nuestro futuro, unida por la tradición, la ciencia y el incansable espíritu de investigación de los monjes.