Ingolstadt se prepara: ¡2.300 toneladas de sal para carreteras para los meses de invierno!
Ingolstadt se prepara para el invierno de 2025 con 2.300 toneladas de sal para carreteras para mantener seguras las calles y caminos.

Ingolstadt se prepara: ¡2.300 toneladas de sal para carreteras para los meses de invierno!
Los preparativos para el servicio de invierno en Ingolstadt están en pleno apogeo, porque el invierno está a la vuelta de la esquina. Actualmente, en las instalaciones de Ingolstädter Kommunalbetriebe (INKB) se almacenan 2.300 toneladas de sal para carreteras y 100 metros cúbicos de pizarra expandida. Esta cantidad se mantiene sin cambios respecto al año pasado y garantiza que la ciudad esté bien preparada para los próximos meses. Estos suministros son aún más importantes, especialmente después de que los últimos duros inviernos de 2010/2011 provocaran escasez.
Para el servicio invernal, los responsables utilizan una combinación de sal, salmuera y pizarra expandida. Mientras que la salmuera, que se elabora a partir de sal especialmente pura, se utiliza en temperaturas suaves y nieve ligera, la sal para carreteras se utiliza en caso de fuertes nevadas. Se reparte una media de 20 gramos por metro cuadrado. La pizarra expandida, por el contrario, se utiliza especialmente en zonas peligrosas, como paradas de autobús, para aumentar la seguridad de los peatones.
Infraestructura optimizada
La novedad es la sala de sal, que se puso en funcionamiento a principios de invierno y está equipada con dos silos y tiene una capacidad de 500 toneladas por silo. La construcción de esta sala costó la impresionante cifra de 2,4 millones de euros. A diferencia del enfoque anterior, ahora parte de la sal de carretera se almacena en esta nueva nave para mejorar sus posibilidades de aplicación y permitir una respuesta más rápida a las condiciones invernales.
Un total de 100 empleados están disponibles para el servicio de invierno. Estos se encargan de retirar la nieve y el hielo de más de 1.000 kilómetros de carreteras y 285 kilómetros de carriles bici. Hay 11 equipos trabajando para limpiar y esparcir manualmente más de 2.000 puntos peligrosos. La atención se centra claramente en las carreteras principales, las rutas de autobús y las entradas a la clínica.
Soporte tecnológico
Para que el servicio invernal sea aún más eficaz, seis puntos de la ciudad especialmente vulnerables al frío fueron equipados con sensores que transmiten datos de temperatura a través de GPS. Esta tecnología no sólo ayuda a predecir condiciones resbaladizas, sino que también apoya la mejor planificación posible de la operación. La combinación de personas y tecnología garantiza que Ingolstadt siga siendo segura incluso en condiciones climáticas adversas.
Con un precio estable de 71 euros por tonelada de sal para carreteras, que se ha mantenido constante en los últimos años (aparte de los años de Corona), el marco financiero también es seguro. Estas inversiones en infraestructura y recursos demuestran que la ciudad se toma en serio la tarea de proporcionar a los ciudadanos un entorno navegable y seguro incluso en la estación fría. Ya sea en la calle o en los parques, ¡Ingolstadt está lista para el invierno!