Las leyes psiquiátricas bajo fuego: ¿Baviera tiene que tomar medidas más duras?
El psiquiatra Bönsch critica las leyes de Würzburg relativas al alojamiento de personas con enfermedades mentales tras ataques con arma blanca. Baviera está planeando reformas.

Las leyes psiquiátricas bajo fuego: ¿Baviera tiene que tomar medidas más duras?
En el actual debate sobre el alojamiento de delincuentes con enfermedades mentales en Baviera, la atención se centra principalmente en los recientes incidentes violentos que alcanzaron proporciones fatales. El psiquiatra de Würzburg, Dominikus Bönsch, como director médico del Centro de Salud Mental y director del hospital regional de Lohr, expresa su preocupación por la situación jurídica actual. Lo que resulta especialmente preocupante es que los autores de los atentados con cuchillo en Würzburg y Aschaffenburg no hayan podido ser internados permanentemente en hospitales psiquiátricos debido al marco legal vigente, que Borkener Zeitung informa.
El primer incidente, ocurrido el 25 de junio de 2021, no podría haber sido más grave: un somalí con una enfermedad mental atacó aleatoriamente a unos transeúntes en Würzburg, provocando tres muertos y nueve heridos. Estuvo internado en atención psiquiátrica por tiempo indefinido en julio de 2022. El segundo incidente ocurrió el 22 de enero de 2025 en Aschaffenburg, donde un afgano mató con un cuchillo a un niño de dos años y a un hombre de 41 e hirió gravemente a otras tres personas. Los antecedentes son complejos, ya que el perpetrador fue tratado varias veces en un hospital psiquiátrico antes de los ataques y aparentemente también consumía drogas. El 16 de octubre se iniciará una medida de seguridad contra él en el tribunal regional de Aschaffenburg.
Vacíos legales y cambios necesarios
La valoración de Dominikus Bönsch es inequívoca: critica la Ley de Asistencia a la Salud Mental de Baviera (PsychKHG) y califica de problemáticas las normas para el tratamiento posterior de los pacientes. Los obstáculos para el alojamiento son bastante bajos, mientras que los requisitos para el tratamiento obligatorio son considerablemente mayores. El primer ministro Markus Söder anunció las consecuencias de los incidentes al declarar que quería “endurecer” el PsychKHG. Sin embargo, todavía están pendientes medidas concretas para su implementación. Así lo informa también n-tv.
En vista de los problemas, el Ministro del Interior bávaro, Joachim Herrmann, pidió una revisión de los criterios de alta de los hospitales psiquiátricos. Esta situación es alarmante, ya que cada año unas 20.000 personas ingresan en cuidados psiquiátricos, y unas 8.000 se consideran un peligro para los demás. El último presunto agresor tenía tutor legal y estaba recibiendo medicamentos para su enfermedad mental. También se está discutiendo la idea de deportar a los delincuentes extranjeros directamente de los hospitales psiquiátricos.
Reacciones y perspectivas del público
Los incidentes de Würzburg y Aschaffenburg han reavivado el debate público sobre el marco legal y de seguridad para el alojamiento de personas con enfermedades mentales. La presión sobre los responsables políticos está aumentando para encontrar soluciones que satisfagan tanto los intereses de la sociedad como las necesidades de los afectados. En un momento en el que están en juego nada menos que la seguridad y las leyes, los responsables tienen ahora el deber de desarrollar regulaciones sostenibles. El debate sobre la reforma de la PsychKHG seguramente llevará algún tiempo y también debería seguirse con atención en Colonia.