Alerta de crisis: DRK deja de recoger ropa vieja – ¡Lüdenscheid afectado!
En Märkisches Kreis, la República Democrática del Congo dejará de recoger ropa vieja debido a la crisis del mercado y a la falta de oportunidades de venta.

Alerta de crisis: DRK deja de recoger ropa vieja – ¡Lüdenscheid afectado!
La colección de ropa usada en Lüdenscheid se enfrenta a un gran cambio. La asociación del distrito DRK, Märkischer Kreis, ha anunciado que suspenderá esta importante colección. La razón es el colapso del mercado de ropa usada y la falta de mercados de venta. Los primeros contenedores ya han sido desmantelados y se espera que a finales de año le sigan otros 80 contenedores. Esto significa el fin de una práctica que desde hace muchos años forma parte de las estrategias medioambientales y de reciclaje de la región, como informa come-on.de.
Antes de este paso se utilizaban en total unos 120 contenedores, pero ahora se ha producido una lamentable pérdida de dos puestos de trabajo en la República Democrática del Congo y a partir de 2026 ya no se producirá una facturación de 158.000 euros en 2023. En la ciudad de Lüdenscheid cada año hay que clasificar unas 350 toneladas de ropa, pero la creciente contaminación y la creciente cantidad de ropa barata plantean enormes desafíos para el trabajo de clasificación.
La crisis de la industria de la ropa usada
El Diakonisches Werk habla de una “crisis grave” en el sector, que también provoca insolvencias de los recicladores. Un problema clave es la incertidumbre sobre la eliminación de los textiles, que se ve exacerbada por la nueva Directiva marco de residuos de la UE. Los lugares deseables para los contenedores de ropa usada ahora no se utilizan, lo que genera basura en el área. Esta evolución no sólo afecta a Lüdenscheid, sino a todo el mercado de ropa usada en Alemania. Las revistas especializadas confirman esta preocupante tendencia.
En Alemania se acumula cada año alrededor de una tonelada de ropa y textiles viejos, lo que se debe principalmente al aumento de la producción y el consumo de ropa. Si bien cada año se producen miles de millones de prendas de vestir, las piezas dañadas o desgastadas terminan cada vez más en colecciones de ropa usada. Statista afirma que casi la mitad de la ropa y los textiles viejos donados se clasifican finalmente como basura. Esto tiene varios efectos negativos, tanto para el medio ambiente como para los países que reciben las donaciones de ropa.
El desafío de la industria textil
El costo de deshacerse de la ropa rota sigue aumentando y muchas prendas tienen un uso limitado como materia prima. En particular, los países en desarrollo que reciben este llamado “desperdicio económico” enfrentan enormes problemas ambientales. Esto da como resultado que la basura a menudo se arroje a los ríos o se queme, liberando sustancias químicas nocivas. Países como Pakistán, India y Chile se ven especialmente afectados, donde incluso están apareciendo montañas de basura en reservas naturales como el desierto de Atacama.
En este contexto, las alternativas a los contenedores de ropa usada cobran cada vez más importancia. Muchos alemanes venden su ropa usada en eBay o encuentran nuevos compradores en mercadillos. Según Apple, cada vez más personas utilizan la plataforma eBay para ofrecer ropa usada y ganar un poco de dinero. Esto es una señal del mercado en constante crecimiento de la moda usada y reciclada, que también está siendo absorbido por marcas de moda más pequeñas.
La situación de la ropa usada en Lüdenscheid y más allá es una señal clara de los desafíos que enfrenta la industria textil y nuestra sociedad en su conjunto. Sólo repensando podemos ayudar a garantizar que nuestro medio ambiente ya no sufra. Queda por ver qué soluciones encontrarán en el futuro los actores afectados para superar esta crisis.