NASA y Wuppertal: ¡Investigación satelital para viajes espaciales seguros!
Wuppertal realiza investigaciones con la NASA: en 2026 y 2029 comenzarán proyectos satelitales sobre la seguridad en el espacio cercano a la Tierra.

NASA y Wuppertal: ¡Investigación satelital para viajes espaciales seguros!
¿Qué está pasando en el mundo de la exploración espacial? La NASA financia actualmente un interesante proyecto de investigación llamado "AtmOCube" que reúne a varias instituciones: la Universidad de Wuppertal, el Centro de Investigación Jülich y la Universidad de Colorado. La atención se centra en la seguridad de los satélites en el espacio cercano a la Tierra y la influencia de la atmósfera y la ionosfera en el tráfico de satélites. La NASA ha reconocido recientemente la importancia de pequeños satélites que volarán a aproximadamente 500 kilómetros de altura y transportarán desde Wuppertal instrumentos de medición esenciales para detectar las ondas infrarrojas emitidas por el oxígeno en la atmósfera. Estas mediciones tienen como objetivo ayudar a identificar perturbaciones causadas por fluctuaciones de temperatura y corrientes de aire que podrían poner en peligro la seguridad del tráfico de satélites. El cambio climático también influye porque afecta el clima y los patrones de circulación que se extienden al espacio cercano a la Tierra. Se espera que los primeros instrumentos de medición se lancen al espacio en 2029 para arrojar luz sobre estos desafíos. Según WDR, esto proporcionará importantes conocimientos para el futuro de los viajes espaciales.
Pero eso no es todo lo que la tecnología satelital tiene actualmente en desarrollo. La misión ROMEO, llevada a cabo por el Instituto de Sistemas Espaciales de la Universidad de Stuttgart, tiene como objetivo llevar los satélites al cinturón de radiación interior de forma más segura. La atención se centra aquí en demostrar la resistencia a la radiación del bus del satélite. Un pequeño detalle: el satélite estará equipado con un motor que podrá aumentar el apogeo a más de 2.000 kilómetros. Sin embargo, si el motor falla, hay un plan inteligente: se baja el perigeo para evitar la creación de basura espacial. Esto está de acuerdo con el Código de Conducta Europeo para la Mitigación de Desechos Espaciales, que exige el reingreso dentro de 25 años. En ROMEO también se prueban nuevas tecnologías en órbitas terrestres bajas (LEO) y medias (MEO), que deben contribuir a la investigación del clima y la meteorología espacial, como puede consultarse en IRS Stuttgart.
Una mirada a las amenazas climáticas
Los desafíos que abordan las misiones AtmOCube y ROMEO se encuentran en un contexto más amplio. El cambio climático no sólo afecta el tiempo en nuestro planeta, sino también las condiciones en el espacio cercano a la Tierra. Las implicaciones de estos cambios son de gran importancia para futuras misiones satelitales. Con sus investigaciones, los científicos generan esperanzas de que los datos obtenidos contribuyan a hacer más seguro el tráfico de satélites, un tema cada vez más actual, especialmente en tiempos de cambio climático.
La colaboración sinérgica entre universidades y centros de investigación muestra que las naciones se están uniendo para enfrentar los desafíos del futuro. Realmente algo está sucediendo y los avances en la tecnología satelital pronto podrían abrir nuevas dimensiones, tanto en la investigación climática como en la garantía de un tráfico satelital sin perturbaciones.