Coblenza: Se suspenden los procesos contra activistas climáticos. ¿Y ahora qué?

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El tribunal de distrito de Koblenz cerró el proceso contra los activistas climáticos de la “Última Generación” que bloquearon una carretera en 2023.

Das Amtsgericht Koblenz stellte das Verfahren gegen Klimaaktivisten der "Letzten Generation" ein, die 2023 eine Straße blockierten.
El tribunal de distrito de Koblenz cerró el proceso contra los activistas climáticos de la “Última Generación” que bloquearon una carretera en 2023.

Coblenza: Se suspenden los procesos contra activistas climáticos. ¿Y ahora qué?

El tribunal de distrito de Koblenz ha suspendido el proceso penal contra cuatro activistas del controvertido grupo climático “Última Generación”. Esta decisión causó revuelo y puede verse como otro hito en el discurso sobre la desobediencia civil. Los activistas afectados se quedaron atrapados en Friedrich-Ebert-Ring durante la hora punta de la mañana de julio de 2023, lo que alteró gravemente el flujo de tráfico. Sin embargo, el bloqueo en realidad sólo duró unos 17 minutos, como muestra un vídeo >SWR<.

Antes del proceso judicial, se impuso a los cinco activistas una multa, contra la que cuatro presentaron objeciones. Consideraron su sentada como una señal necesaria para una mayor protección del clima y, bajo la presión del cambio climático, dijeron que no podían quedarse de brazos cruzados. Una activista de 54 años reiteró que para ella era importante apoyar a la generación joven comprometida con la protección del clima. Siempre fueron conscientes de su responsabilidad por las consecuencias jurídicas de sus acciones.

¿Compromiso cívico o coerción?

La policía calificó la acción de coerción porque los activistas restringieron los derechos de otros usuarios de la vía en sus acciones. La desobediencia civil, tal como la practica la “Última Generación”, funciona como un medio para señalar peligros inminentes. Las razones de estas formas de protesta se discuten desde hace algún tiempo en la sociedad. Se establecen paralelos históricos con los bloqueos de carreteras realizados por activistas por la paz en la década de 1980. Es controvertido si estas acciones realmente logran el objetivo deseado de crear conciencia sobre la protección del clima >bpb.

Un activista de la “Última Generación” acudirá ahora al Tribunal Constitucional Federal de Karlsruhe tras haber sido condenado por un bloqueo de carreteras similar en Berlín. Recibe el apoyo de la asociación de asistencia jurídica “Apoyo a una sociedad civil activa”. Al igual que los activistas de Coblenza, sostiene que castigar tales bloqueos restringe desproporcionadamente los derechos básicos a la libertad de manifestación >RBB.

El debate sobre la desobediencia civil

La discusión sobre las formas de protesta de la “última generación” es emotiva y polarizada. La desobediencia civil se entiende como un acto de rechazo que infringe las leyes existentes, pero con el objetivo de legitimar una moral superior. Los críticos temen que tales protestas puedan violar los principios de desobediencia civil constitucional. La pregunta sigue siendo si esta forma de protesta realmente encuentra la aceptación social deseada o si no logra tener el efecto deseado.

Está claro que las actividades de la “Última Generación” seguirán impulsando el debate sobre la protección del clima y cómo abordar la desobediencia civil en el futuro. ¿Cómo reaccionará la sociedad ante estas formas de protesta, que a menudo se perciben como radicales y desproporcionadas? Una cosa es segura: los jóvenes activistas enfrentan un enorme desafío para hacer llegar sus mensajes al público y al mismo tiempo aceptar las consecuencias legales de sus acciones.