Flensburg se pone a pedalear: ¡el ciclismo urbano comienza el 30 de junio!
El 30 de junio de 2025, Flensburg lanzará la campaña “City Cycling” para promover la bicicleta para la protección del clima.

Flensburg se pone a pedalear: ¡el ciclismo urbano comienza el 30 de junio!
Hoy, 30 de junio de 2025, comenzó en Flensburg la campaña nacional “City Cycling” que durará hasta el 20 de julio de 2025. El objetivo de esta iniciativa es hacer que la bicicleta sea más atractiva en la vida cotidiana evitando al mismo tiempo las emisiones de CO₂. Marc Geiss, de la ciudad de Flensburg, habla con una petición clara: "El ciclismo no sólo es respetuoso con el medio ambiente, sino que también despierta entusiasmo". Particulares, grupos escolares, clubes y empresas pueden participar y acumular kilómetros juntos para la protección del clima. Cada ruta que recorras cuenta, ya sea para trabajar, para ir a la escuela o por placer.
Sin embargo, Flensburgo no es el único que apuesta por el fomento del ciclismo. Otras ciudades de Alemania también están aplicando medidas similares. En Düsseldorf, el ciclismo urbano comenzó el 29 de mayo y se prolongará hasta el 18 de junio. Aquí participan grupos como “Hellerhofer und Garather Radelfans”. También en Düsseldorf cuentan todos los trayectos de la vida cotidiana, ya sea para ir de compras o para trabajar. Además, se promueven intercambios para una mejor creación de redes entre ciclistas en grupos. El objetivo es estar entre los cinco primeros en la categoría de compromiso cívico, lo que aumenta aún más el incentivo para ahorrar CO₂. La inscripción se realiza a través de www.stadtradeln.de/duesseldorf.
Ciclismo por el clima
Pero ¿por qué es tan importante la bicicleta para la protección del clima? Un análisis demuestra que se trata de un modo de transporte cero emisiones que no produce gases de efecto invernadero ni contaminantes del aire durante su uso. Según la Ley alemana de protección del clima, las emisiones deben reducirse en un 65% hasta 2030 en comparación con 1990. Esto es un desafío, especialmente porque el sector del transporte en Alemania causa más del 22% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero. Desde 1990 hasta hoy, se ha avanzado poco en la reducción de emisiones en el sector del transporte. Aumentar la proporción de bicicletas al 30% podría ahorrar alrededor de 1,7 millones de toneladas de CO₂ al año, una cifra que hace pensar.
Curiosamente, alrededor de 19 millones de personas en Alemania viajan diariamente al trabajo, y sólo el 10% utiliza la bicicleta con regularidad. Por ejemplo, si recorre 10 kilómetros en bicicleta al día, puede ahorrar alrededor de 365 kilogramos de CO₂ al año. A modo de comparación: un coche produce entre 150 y 200 gramos de CO₂ por persona-kilómetro, mientras que andar en bicicleta sólo requiere de 5 a 10 gramos. Más del 40% de los trayectos en coche en Alemania tienen una longitud inferior a 5 kilómetros, rutas ideales para ir en bicicleta.
Eficiencia económica y calidad de vida.
Sin embargo, los beneficios de la bicicleta van más allá de la simple reducción de emisiones. La bicicleta mejora la calidad de vida en las zonas urbanas al contribuir a reducir el ruido. Las plazas de aparcamiento para bicicletas sólo requieren aproximadamente el espacio de una plaza de aparcamiento para un máximo de 10 bicicletas. Esta eficiencia espacial es un argumento importante a la hora de planificar ciudades. De esta manera, la sociedad alemana está consiguiendo impulsar la transición hacia un sistema de transporte multimodal en el que la bicicleta juega un papel clave.
Las ciudades que ya apuestan por una planificación respetuosa con las bicicletas, como Copenhague y Münster, muestran de forma impresionante cómo está mejorando la calidad de vida. Está claro que promover la bicicleta no sólo es esencial para la protección del clima, sino también para el desarrollo urbano. En resumen, la bicicleta es una medida de protección del clima que se puede implementar de inmediato y que cada uno de nosotros podemos integrar fácilmente en nuestra vida cotidiana.