Nuevo precio de la electricidad industrial: ¿quién se beneficia y quién pierde en Alemania?
El artículo destaca el precio de la electricidad industrial previsto en Alemania a partir de 2026, cuyo objetivo es aliviar la carga de las empresas que consumen mucha energía. Se discuten las críticas y las oportunidades para empresas como Heidelberg Materials.

Nuevo precio de la electricidad industrial: ¿quién se beneficia y quién pierde en Alemania?
El debate sobre los precios de la electricidad industrial en Alemania ha cobrado impulso en las últimas semanas y está estrechamente relacionado con los desafíos que la industria nacional debe superar actualmente. La ministra federal de Economía, Katherina Reiche (CDU), anunció que este precio se introduciría a partir del 1 de enero de 2026 para 2.000 empresas de alto consumo energético en las industrias química, siderúrgica y de materiales básicos. Esto es una reacción a los altísimos costes de la electricidad y las consiguientes pérdidas de empleo en muchas fábricas alemanas. Sin embargo, como informa berliner-zeitung.de, este plan también encuentra una fuerte oposición.
Otro foco de atención está en las empresas DAX. Empresas como BASF, Thyssenkrupp, Salzgitter AG y Heidelberg Materials podrían sacar mucho dinero de sus bolsillos para beneficiarse de los subsidios específicos. BASF, por ejemplo, tiene más del 50% de sus acciones en manos de fondos extranjeros, incluidos inversores estatales. Los críticos temen que las medianas empresas y los proveedores se queden con las manos vacías. Estas empresas, que a menudo constituyen la columna vertebral de la economía alemana, amenazan con reducción de jornada o incluso con el cierre. Holger Lösch, de BDI, subraya que existe una necesidad urgente de ayuda para la industria que consume mucha energía, pero al mismo tiempo también pide reformas estructurales para una solución a largo plazo.
Competitividad y empleo
La elevada situación de los precios de la electricidad pone en peligro la competitividad de la industria alemana, algo que IG Metall también destaca en sus advertencias. Se espera que se pierdan decenas de miles de puestos de trabajo si no se pueden garantizar precios competitivos de la energía. Por lo tanto, tanto IG Metall como la Federación de Industrias Alemanas acogen con satisfacción los avances en esta dirección. Resulta especialmente interesante si se tiene en cuenta que la Comisión de la UE todavía tiene que aprobarlo, ya que se trata de una forma de ayuda. En las próximas negociaciones, la aprobación rápida es vital para la supervivencia.
La cumbre del acero que tuvo lugar el 6 de noviembre en la Cancillería y estuvo presidida por el Canciller Friedrich Merz reunió a los principales actores. Además de la ministra federal de Economía, Katherina Reiche, también estuvieron presentes el vicecanciller Lars Klingbeil (SPD) y representantes de la industria siderúrgica. Los temas principales fueron la resiliencia, las relaciones comerciales y, por supuesto, los apremiantes precios de la energía. Muestra que es necesaria una fuerte interacción entre la política y la industria para superar juntos los desafíos que se avecinan.
Perspectivas y soluciones a largo plazo
Sin embargo, todavía quedan cuestiones abiertas sobre la estructura específica del precio de la electricidad industrial. Las consideraciones anteriores oscilaban entre cinco céntimos por kilovatio hora para las empresas en cuestión. Estos subsidios estatales podrían costarle al gobierno federal hasta 1.500 millones de euros al año, que serán cubiertos por el fondo para el clima y la transformación. Hay acuerdo en que es necesaria una regulación poco burocrática para las empresas, de modo que la prueba del uso de las subvenciones no se convierta en una carga adicional.
La industria química se considera sistémicamente importante y exige una reducción permanente de los costes energéticos. Sin embargo, BASF y la Asociación del Acero se muestran escépticos sobre las medidas previstas y esperan que se planifique una compensación del precio de la electricidad. Por tanto, queda por ver cómo se desarrollará el debate sobre la equidad de las subvenciones y las responsabilidades para la localización industrial. Las negociaciones con la Comisión de la UE están en la fase final y la industria está entusiasmada por ver qué soluciones estarán finalmente sobre la mesa.