Ingolstadt antes de la catástrofe financiera: ¡la fiscalía da la alarma!
Ingolstadt luchará contra una crisis financiera en 2025. Los ingresos por impuestos comerciales están cayendo masivamente y se necesitan medidas de austeridad urgentes.

Ingolstadt antes de la catástrofe financiera: ¡la fiscalía da la alarma!
Ingolstadt está al borde de una crisis financiera. Como explica el alcalde Dr. Michael Kern (CSU), la situación es “dramática e históricamente difícil”. En 2026, la ciudad corre el peligro de no poder presentar por primera vez un presupuesto equilibrado. El plan original era conseguir un ahorro de 30 millones de euros. Pero ahora los ciudadanos deben esperar un ahorro de entre 60 y 80 millones de euros al año, más del doble de lo previsto inicialmente. Numerosos proyectos importantes para el paisaje urbano están al borde del abismo. La situación de la ciudad no podría ser más crítica, según merkur.de.
Una mirada a las cifras muestra que los ingresos por impuestos comerciales han caído de 242 millones de euros en 2012 a unos sorprendentes 70 millones de euros en 2026. Esta dramática disminución se debe principalmente a la crisis en la industria automotriz, en la que Audi, el principal contribuyente del impuesto comercial, tiene que aceptar restricciones significativas. Según una encuesta de la Asociación Alemana de Ciudades, el 37 % de las grandes ciudades encuestadas ya no están en condiciones de presentar un presupuesto equilibrado, como informa br.de.
Próximos ahorros y sus consecuencias.
Los desafíos financieros también afectan el gasto de la ciudad. Los gastos de personal y materiales determinan la capacidad de la ciudad para presentar un presupuesto equilibrado. Hay que ahorrar no sólo en ámbitos sociales como las subvenciones a clubes deportivos y culturales, sino también en grandes proyectos de construcción. Por lo tanto, la renovación del teatro de la ciudad y la construcción prevista del Museo de Arte y Diseño Concreto (MKKD) tienen peor estrella.
La licencia de funcionamiento del teatro de la ciudad expira en 2027, lo que subraya la urgencia de su renovación. Además, se vuelven a poner a prueba los servicios voluntarios que afectan al funcionamiento de los museos y al apoyo a los clubes deportivos. La ciudad planea ahorrar en los próximos años mucho más dinero de lo previsto inicialmente y también se están debatiendo recortes de empleo socialmente aceptables. Sin embargo, no hay planes de despidos, como subraya la administración de la ciudad.
El apoyo del Estado Libre
En esta tensa situación, Ingolstadt busca activamente el apoyo del Estado Libre de Baviera y coordina con el gobierno de la Alta Baviera para amortiguar la carga financiera. Se esperan futuros aumentos de tasas e impuestos, así como reducciones en los servicios de la ciudad. El alcalde Kern pide urgentemente decisiones claras y la solidaridad de todos los actores para garantizar la capacidad de la ciudad de actuar y encontrar una salida a la crisis. Las perspectivas para el futuro siguen siendo tensas, pero entre bastidores se pide a los ciudadanos que se preparen para lo que puede ser un momento más difícil.