Entregado solemnemente el nuevo barco aduanero Friesland: ¡elogios para el astillero Peene!
El 10 de noviembre de 2025, el astillero Wolgaster Peene completó el barco aduanero "Friesland", equipado con una moderna propulsión de GNL.

Entregado solemnemente el nuevo barco aduanero Friesland: ¡elogios para el astillero Peene!
El 10 de noviembre de 2025 se celebrará un hito importante en la seguridad marítima. La aduana alemana ha recibido tres nuevos barcos diseñados específicamente para controlar el tráfico transfronterizo de mercancías. Estos barcos oceánicos, fabricados en aluminio robusto, miden unos impresionantes 55 metros de eslora y están equipados con un moderno sistema de propulsión de GNL que permite velocidades y alcances de hasta 600 millas náuticas. Destaca especialmente el tercer barco de esta serie, el “Friesland”, que hoy celebra con éxito su finalización en el astillero Wolgaster Peene.
El Vicecanciller y Ministro Federal de Finanzas, Lars Klingbeil, y la Primera Ministra, Manuela Schwesig, tuvieron el honor de presenciar la finalización de estos impresionantes barcos. "Con estos barcos estamos perfectamente preparados para los retos del futuro", afirma Klingbeil con aprobación. La Primera Ministra Schwesig, ex investigadora de aduanas, elogió las capacidades excepcionales del astillero de Peene y destacó su rendimiento y competitividad.
Inversión en seguridad
La construcción de los tres barcos aduaneros se decidió en diciembre de 2021 y los costes totales ascienden a unos 150 millones de euros. Esta inversión no sólo pretende aumentar la seguridad en aguas alemanas, sino también incluir capacidades de tratamiento médico y medios de extinción de incendios externos. Además, los barcos también pueden utilizarse como remolcadores, aumentando su versatilidad.
Harald Jaekel, director general del astillero de Peene, describió la construcción como un desafío especial, que su astillero superó con gran éxito. "Hemos demostrado nuestra habilidad en el desarrollo de estos barcos ultramodernos", afirma Jaekel. Estos barcos desempeñarán un papel central en el seguimiento del comercio internacional en el futuro y, por lo tanto, también son de gran importancia en la lucha contra las actividades ilegales.
Una mirada a las regulaciones aduaneras
Pero las medidas para mejorar la seguridad no sólo se toman en el agua. En aras de un mejor control del movimiento de mercancías, la Nomenclatura Comum do Mercosul (NCM) también está abriendo nuevos caminos. Este sistema de categorización de bienes, que se utiliza en Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay desde 1995, también promueve la transparencia en el comercio internacional. El NCM se basa en el Sistema Armonizado de la Organización Mundial de Aduanas y ayuda a establecer con precisión las tasas impositivas para el comercio exterior.
Con más de 10.000 códigos específicos, los llamados “Códigos NCM”, el sistema NCM permite una clasificación precisa de las mercancías, lo cual es de gran importancia para las autoridades aduaneras. No sólo se puede monitorear mejor el flujo de bienes, sino que también se puede fortalecer la protección de los mercados internos.
Estos avances son un paso importante hacia el futuro de los controles aduaneros y comerciales. Los nuevos barcos aduaneros y los avanzados sistemas de clasificación demuestran que no se escatiman esfuerzos, tanto en el mar como en tierra, para aumentar la seguridad y facilitar el comercio internacional.
Con estas innovaciones, Alemania se asegura estar a la vanguardia de la lucha contra el contrabando y el comercio ilegal y protege eficazmente sus fronteras.
Para más información sobre la finalización de los barcos puedes leer el artículo en el Periódico del Mar Báltico leer También puede conocer más sobre la Nomenclatura Comum do Mercosul en el sitio web oficial.