Proyectos de mujeres sobre el legado de Escobar: ¡Un nuevo comienzo!
Conozca cómo Colombia asigna partes del patrimonio de Pablo Escobar a proyectos de mujeres y qué desafíos plantean los hipopótamos.

Proyectos de mujeres sobre el legado de Escobar: ¡Un nuevo comienzo!
Un nuevo rayo de esperanza para las mujeres en Colombia: el gobierno del país sudamericano bajo la presidencia de Gustavo Petro ha decidido utilizar parte de la antigua “Hacienda Nápoles” de Pablo Escobar para proyectos agrícolas. El objetivo es apoyar a las mujeres que fueron víctimas de la guerra civil que duró décadas y ofrecerles una perspectiva. Esta decisión progresista podría jugar un papel importante en la reconstrucción de las comunidades afectadas por el conflicto.
Felipe Harman, director de la agencia nacional de tierras ANT, anunció que una organización de mujeres había recibido el compromiso de cultivar unas 120 hectáreas de un total de unas 3.000 hectáreas. "Este es un paso en la dirección correcta", afirma Harman. Ahora se escribirá una nueva historia en la hacienda, que alguna vez fue un zoológico privado y un refugio de lujo para el famoso narcotraficante.
La historia de la Hacienda Nápoles
La Hacienda Nápoles, propiedad de Pablo Escobar, alguna vez incluyó no solo una casa colonial española, sino también un zoológico que albergaba animales de todo el mundo como elefantes, avestruces y, el legado más famoso de Escobar, hipopótamos. El rancho era un verdadero espectáculo con un parque de esculturas, una pista de carreras de Fórmula 1 y un burdel. Después de la muerte de Escobar en 1993, la propiedad se convirtió en objeto de batallas legales entre su familia y el gobierno colombiano, que finalmente salió victorioso. Hoy la propiedad abandonada es administrada por el municipio de Puerto Triunfo y ha sido parcialmente convertida en un parque temático.
Aunque muchos animales fueron donados a otros zoológicos después de la muerte de Escobar, algunos hipopótamos permanecieron en estado salvaje. En las últimas décadas, estos animales se han multiplicado sin control. En la actualidad viven en Colombia más de 160 hipopótamos, a los que los científicos han clasificado como especie invasora. La manada original de cuatro hipopótamos que Escobar trajo ilegalmente a su hacienda se ha convertido en una población en crecimiento que tiene graves impactos ambientales.
El desafío con los hipopótamos
En los últimos años han surgido informes similares a los preocupantes sobre los hipopótamos. Estos animales no tienen enemigos naturales en Colombia y plantean problemas ecológicos. Los investigadores advierten que las heces de los hipopótamos tienen un impacto masivo en la calidad del agua de los ríos, impactando así negativamente su hábitat y el de especies nativas como los manatíes y los capibaras. Se estima que la población de hipopótamos podría crecer hasta superar los 1.000 animales en 2035 si no se toman medidas pronto.
Para controlar la propagación, el gobierno colombiano, encabezado por la ministra de Medio Ambiente, Susana Muhamad, planea esterilizar hipopótamos y posiblemente transferir algunos animales a otros países o incluso sacrificarlos. A partir de la próxima semana está previsto esterilizar a los primeros 40 hipopótamos, una medida costosa y riesgosa.
Queda por ver qué pasos darán a continuación el gobierno y la sociedad. Sin embargo, la decisión política de asignar tierras a proyectos de mujeres ofrece al menos un pequeño rayo de esperanza en un país que durante mucho tiempo ha sufrido las sombras del pasado.