Crisis presupuestaria en EE.UU.: ¡Juez detiene los despidos durante el cierre!
Artículo sobre el impacto del congelamiento presupuestario de Estados Unidos: despidos del gobierno de Trump, órdenes judiciales y tensiones políticas.

Crisis presupuestaria en EE.UU.: ¡Juez detiene los despidos durante el cierre!
En EE.UU. sigue habiendo un dramático estancamiento que paraliza a muchas autoridades federales y aumenta la preocupación de los ciudadanos. El cierre ya dura cuatro semanas y no se vislumbra un final. Los partidos en el Congreso, demócratas y republicanos, simplemente no pueden llegar a un denominador común cuando se trata de aprobar el presupuesto federal. En esta tensa situación, una jueza federal de California, Susan Illston, ha emitido una orden judicial preliminar que prohíbe a la administración Trump despedir a empleados del gobierno durante este congelamiento presupuestario. De nuevo Mensajero de la Selva Negra Según lo informado, esta orden se aplica hasta que se resuelva el procedimiento principal.
En su decisión, la jueza Illston enfatizó la importancia del estado de derecho en este momento delicado. Según ella, el gobierno no debe aprovechar los problemas existentes en la disputa presupuestaria para debilitar el servicio público. A la luz de estos acontecimientos, sindicatos como la Federación Estadounidense de Empleados Gubernamentales y la Federación Estadounidense de Empleados Estatales, de Condados y Municipales han presentado una demanda. Representan a más de 800.000 empleados federales y argumentan que la administración Trump está utilizando la contratación de funcionarios públicos como palanca contra los oponentes políticos en el Congreso. El gobierno, por el contrario, intenta declarar inadmisible la demanda, alegando que las decisiones de despido se tomaron correctamente.
Los efectos del cierre
Las consecuencias de este bloqueo político son de gran alcance. Muchas autoridades estatales tuvieron que suspender o restringir severamente su trabajo. Por ejemplo, la Galería Nacional de Arte en Washington, D.C. está cerrada desde el 6 de octubre de 2023. Los síntomas del cierre son evidentes en la reducción de los servicios a los ciudadanos y en un servicio público vulnerable que ya ha tenido que lidiar con numerosos despidos en los últimos meses bajo la administración Trump.
De particular preocupación son las llamadas Reducciones de Fuerzas (RIF), que recientemente se han introducido en una nueva ronda. Al menos siete agencias ya han enviado avisos de despido a más de 4.000 empleados federales. Estas decisiones afectan, entre otras, a la Oficina de Educación Especial y Servicios de Rehabilitación y a la Oficina de Vivienda Justa e Igualdad de Oportunidades. Trump justifica la medida como necesaria para poner fin a programas que considera promovidos por los demócratas. A pesar de las afirmaciones del gobierno, los informes muestran que más de la mitad de los empleados de CDC que recibieron avisos de despido se han retractado desde entonces, lo que genera mayor confusión e incertidumbre.
Perspectivas y disputas legales
Los próximos pasos en este drama legal podrían ser cruciales. Illston ordenó al gobierno que proporcione antes del viernes un resumen de todos los despidos detenidos por su orden. Otro tribunal decidirá el 28 de octubre si los despidos deben suspenderse permanentemente. Este es el segundo caso este año en el que Illston aborda los despidos masivos de la administración Trump. Muchos esperan que estas medidas legales puedan poner fin al cierre y restaurar la estabilidad de los servicios públicos.
En esta tensa situación, a los ciudadanos sólo les queda esperar y desear que las disputas se resuelvan en el Congreso. Como ya se ha mencionado, la situación es grave y los efectos del estancamiento político son visibles en todas partes. La pregunta sigue siendo: ¿cuánto tiempo podrán los ciudadanos soportar esta incertidumbre?