Los herederos de Thiele pagan un impuesto récord de sucesiones de 4.000 millones de euros

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Los herederos de Heinz Hermann Thiele pagan a Kaufbeuren 4.000 millones de euros en concepto de impuesto de sucesiones, el pago más alto en la República Federal.

Die Erben von Heinz Hermann Thiele zahlen 4 Milliarden Euro Erbschaftsteuer an Kaufbeuren – höchste Zahlung der Bundesrepublik.
Los herederos de Heinz Hermann Thiele pagan a Kaufbeuren 4.000 millones de euros en concepto de impuesto de sucesiones, el pago más alto en la República Federal.

Los herederos de Thiele pagan un impuesto récord de sucesiones de 4.000 millones de euros

En total, los descendientes del fallecido industrial Heinz Hermann Thiele llegaron a Hacienda un total de 4.000 millones de euros. Al hacerlo, pagaron el impuesto a la herencia más alto de la historia de Alemania. Thiele, un gigante de la industria, dejó una fortuna estimada en unos 15.000 millones de euros. Sus herederos, entre ellos su hijo Hendrik y su hija Julia, transfirieron las cantidades en abril de 2023 a través del recientemente reconocido Fundación de la familia Heinz Hermann Thiele. Este pago no es sólo un golpe financiero, sino que también causa revuelo en la esfera política.

Thiele no sólo era el accionista mayoritario de Knorr-Bremse, sino que también estaba activo en otras grandes empresas como Vossloh y Lufthansa. El empresario, fallecido en febrero de 2021, siempre había intentado liquidar su herencia en una fundación familiar, lo que finalmente no logró hasta 2023. Sin embargo, esto provocó una amarga disputa entre su viuda Nadia y los hijos sobre la distribución de los bienes y la administración de la fundación. Periódico del sur de Alemania informó.

Un conflicto sucesorio con consecuencias de gran alcance

El hecho de que no se reconociera inmediatamente la fundación familiar provocó una amarga disputa dentro de la familia. Mientras Nadia Thiele exigía una mayor participación en los estatutos de la fundación, el albacea Robin Brühmüller la acusó de no respetar los acuerdos. Tenía un gran interés en ser vista como algo más que una simple preheredera.

Mientras tanto, su hijo Hendrik, que rompió la relación con su padre en 2015, lucha por su reclamo. Inicialmente renunció a su parte obligatoria y luego aceptó un acuerdo de 25 millones de euros, que quería impugnar legalmente tras la muerte de su padre. Su hija, Julia Thiele-Schürhoff, asumió importantes funciones en el consejo de supervisión de Knorr-Bremse y en la fundación familiar, mientras que el administrador de la finca propuso unos honorarios potenciales de alrededor de tres cifras de millones.

Respuestas políticas e inversiones futuras

En medio de estas disputas familiares, los políticos también dan su opinión. Claudia Köhler, de Los Verdes, exige que los importantes ingresos procedentes del impuesto sobre sucesiones se utilicen para inversiones importantes en las comunidades locales. Destaca que las comunidades necesitan apoyo para cerrar piscinas, reducir los servicios de autobús y renovar los baños escolares. Köhler está presionando para que los fondos se utilicen rápidamente en lugar de reservarlos para regalos electorales.

Este debate sobre el uso de los fondos se produce en el contexto de una tendencia en Alemania: en 2022, los ingresos totales por el impuesto a las sucesiones ascendieron a casi diez mil millones de euros, aunque existe la posibilidad de que las fundaciones caritativas queden exentas de este impuesto si cumplen ciertos criterios. Esto podría convertirse en una consideración cuando se trata de libertad de viaje para familias que quieran aprovechar beneficios del impuesto a la herencia, como este. Centro de la Fundación Alemana explicado.

Queda por ver cómo evolucionará la situación y qué decisiones tomarán los herederos y políticos de Thiele. Una cosa es segura: los pagos ya se han hecho y ahora es importante utilizar la herencia para crear algo útil para la sociedad.